Próximamente estarán disponibles más secciones que preservan el testimonio de este destacado miembro de la ULA.
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Semblanza:
Con una pequeña cuadrícula, Carlos Domingo explica a través de teorías de juego el comportamiento de actores de una sociedad y cómo sus decisiones pueden llevar a la convivencia o a la destrucción. Para quienes miran las matemáticas como un montón de acertijos, los números se convierten en algo tangible como la noticia matutina de dos países que rompieron la tregua y lanzaron sus misiles. “Desde niño he creído –quizás falsamente, como son todas las ideas que llegan en la juventud- que puedo resolver algo con tan sólo entenderlo. Cualquier cosa que no entendía, me causaba malestar”. Dice Domingo que hizo de la Sociedad la gran pregunta de su vida. Sin embargo, en la infancia su búsqueda era más científica que social: “¿Cuál es la distancia entre el sol de la tierra? ¿Por qué late mi corazón cuando corro por una calle de Buenos Aires? Esas eran las preguntas que me quitaban el sueño,” cuenta el hoy físico y matemático con una voz juguetona que no perdió en ochenta años.
Curiosidad:
Después de graduarse de la Escuela Industrial de Buenos Aires en 1947, con la especialidad de electrónica, Carlos Domingo comenzó a trabajar como técnico en una empresa que ajustaba aparatos telefónicos. “Yo recuerdo esa época como el único año en que trabajé. Entendiendo el trabajo como hacer algo que a uno no le gusta, pero que hay que hacer para ganar dinero.”
Fechas destacadas:
1957- Director del Reactor Nuclear RA-1 (Comisión de Energía Atómica de Argentina)
1967-Publica un Modelo Matemático de la Utopía de Tomas Moro.
1971-Experto de Computación de UNESCO, en la Universidad de La Habana.
2006- Doctor Honoris Causa en Economía (ULA)