.:Resúmenes Simposio del Grupo Venezolano de Historia y Sociología de la Ciencia (GVHSC):. |
Ruth Castillo |
El actual progreso tecnocientifico ha llevado a una sectorización en filosofia de la Ciencia, pasando de antiguas preocupaciones referentes a caracteristicas generales de la práctica cientifica a conceptos, problemas y acertijos de disciplinas particulares. Dentro de este avance destacan las investigaciones neurocientificas, las cuales invaden temas tradicionalmente abordados por las humanidades como por ejemplo, naturaleza de la conciencia, la acción, el conocimiento, la normatividad, etc. Como resultado, surge el estudio interdisciplinar entre la neurociencia y la filosofia: la neurofilosofia. Esta área emergente aplica los conceptos neurocientíficos a las preguntas filosóficas tradicionales, limitando sus respuestas a revelaciones neurocientificas sobre los sistemas nerviosos. Las investigaciones en neurofilosofía centran sus estudios en problemáticas referidas al carácter indirecto de los estudios de la mente y el cerebro, análisis computacional o representativa de procesamiento cerebral, relaciones entre las investigaciones psicológicas y neurocientíficas, explicación adecuada en neurociencia y lugar de las funciones cognitivas. Ahora bien, recientemente la representación temporal de la experiencia consciente y los tipos de arquitecturas neuronales para representar objetos en el tiempo han despertado el interés cientifico. Bajo estos intereses, destacamos los estudios sobre la estructura triadica temporal de la conciencia fenoménica de Dan Lloyd y Rick Grush. De los estudios de Grush, se desprende la importancia de las ideas kantianas para la neurociencia cognitiva, debido a la forma activa en que Kant concibió la mente al considerar espacio y tiempo como formas de intuición, dentro de las cuales la mente interpreta su experiencia. Bajo el mismo orden de ideas, los movimientos teóricos de Dennett- Kinsbourne y Eagleman-Sejnowski, representan guiños en la dirección de Kant dentro del ámbito neurocientifico al considerar que los contenidos proporcionados por la mente incluían espacio, objetos y la percepción de relaciones causales. Como consecuencia de lo anterior, las teorías de la neurociencia cognitiva están comenzando a sugerir que estos elementos son, como sostuvo Kant, elaboraciones interpretativas suministradas por la mente / cerebro, y no solo contenidos recibido de afuera. En otras palabras, las teorías actuales intentan mover la neurociencia cognitiva de su fase humeana a una kantiana. Hasta el momento, el desafío ha sido explicar de dónde provienen estos elementos proporcionados por la mente, el mundo mismo, y cómo tienen el contenido que tienen. Faltando en estos estudios involucrar el análisis de las vivencias del cientifico en su actitud teórica. Actualmente, no existe ninguna exploración neurofilosofica referente a la aplicación de conceptos neurocientificos a los problemas filosoficos de nociones fundacionales en la física relativista: espacio, tiempo, espacio-tiempo, campo, etc. Aquí es donde la importancia de los hallazgos de Moser-Britt tienen especial relevancia. Un estudio referente a la vinculación multidisciplinar entre neurofilosofía y física bajo perspectiva filosofica kantiana y husserliana, partiendo de los resultados de Moser-Britt, representa un aporte a la vanguardia de los actuales intereses en la investigación cientifica, con un impacto positive, en el ámbito neurocientifico, al contribuir al estudio de la abstracción enfatizando la importancia del giro copernicano de Kant y de las ideas fenomenológicas de Husserl en la construcción de las teorías físicas. |
Rafael Balza García |
Desde la segunda mitad del siglo pasado, con altibajos en el debate, se ha desarrollado, dentro de los Estudios de la Ciencia, un amplio campo de investigación y discusión histórica, sociológica y antropológica alrededor del tema de la difusión científica. Esto ha llevado, por ejemplo, a intentar comprender a la ciencia dentro de los procesos de transferencia o desplazamiento desde su núcleo de origen, la sociedad europea, a otros sistemas culturales sin ninguna tradición científica, o a “nuevos países” multiculturales en proceso de cientificación, como dice Rip. Muchos de esos análisis, sobre todo a finales del siglo XX, partiendo del carácter social y cultural de la ciencia, fueron el resultado de un rechazo –o crítica– al modelo de difusión de la ciencia occidental propuesto por Basalla; o en su defecto, a la concepción centralizada —metropolitana o imperialista— de la ciencia. O en otro caso, el resultado de reconocer el papel decisivo —y esencial para algunos— de los contextos sociales y culturales (periféricos o no) en la producción y articulación nacional del conocimiento científico, la forma cómo circula, se mundializa o cómo se produce y recibe. Ahora bien, tratando de actualizar la discusión usando algunas herramientas conceptuales que hoy día puede ofrecernos un tipo de antropología de la ciencia como son los conceptos de dispositivo e interculturalidad, sobre todo para casos coloniales como la Venezuela hispánica de finales del siglo XVIII, lo que se propone el siguiente trabajo es desmontar y desmitificar el tema de la “difusión” y la contextualidad científica a partir de dos tesis: a) aunque hoy día para algunos se encuentre “superado” el tema de la difusión científica desde el presupuesto contextual, lo que disfraza tal presupuesto es una realidad de la ciencia que depende mucho más de un contexto para su articulación nacional en sociedades coloniales: depende de una serie de dispositivos culturales que se activan en el propio intercambio intercultural, y que inicialmente no tienen una forma institucional sino simbólica; b) los conceptos tan de uso corriente hoy día en los estudios sobre transferencia de la ciencia (y del conocimiento en general) como difusión, transferencia, transmisión, circulación, apropiación, desplazamiento o traducción, no hacen justicia a la complejidad de un fenómeno que tiene sus raíces en el concepto propio de dispositivo simbólico. En primer lugar, para los procesos de transferencia de la ciencia a sociedades coloniales como la venezolana, lo determinante no fue el contexto (centro o periférico), sino la mecánica de los dispositivos simbólicos que se usaron para su incorporación; ello hace, creemos, que toda la discusión que se ha tenido sobre el problema de la “difusión” de la ciencia a finales del siglo pasado, se vea incompleta. Segundo, tal incompletitud, en su tiempo, fue el resultado de hacer demasiado énfasis en una terminología que tiene sus límites para explicar los procesos de transferencia científica dentro de contextos interculturales, obviando los mecanismos y dispositivos propios de la interculturalidad que son, al fin y al cabo, los que permitirán —o no— articular a la ciencia en contextos coloniales y nacionales. En fin, nuestro propósito es analizar el fenómeno de la transferencia e introducción de la ciencia en sistemas culturales coloniales observándolo desde un fenómeno más amplio: la interculturalidad. Y cómo tal interculturalidad funciona a partir de dispositivos y no de contextos. Palabras claves: Dispositivo; Colonia; Mecanismo; Cultura; Siglo XVIII. |
Helga Lindorf |
Los aportes humboldtianos al conocimiento de la flora venezolana no se apreciaron de inmediato en este país. El mismo Humboldt observó que en Caracas, al igual que en La Habana, había más interés por la política que por la ciencia; por lo demás, a los pocos años de su viaje se inició la guerra de independencia que impidió todavía aún más el desarrollo de una actividad científica nacional. En el ámbito científico europeo los resultados botánicos del viaje de Humboldt y Bonpland se comenzaron a conocer desde el momento en que salieron a la luz las correspondientes publicaciones, generándose un flujo de viajeros naturalistas que recorrieron muchas partes del territorio venezolano realizando colecciones de plantas. Para que se produjera igual efecto en la comunidad científica de nuestro país hubo que esperar hasta mediados del siglo XIX, cuando comenzó a despuntar lentamente una botánica venezolana que luego trataría de afianzarse a finales de esa centuria. Mas la consolidación de una botánica nacional que pudiera valorar y aprovechar en su justa dimensión la obra botánica de Humboldt sólo se logró a mediados del siglo XX. En esta ciencia botánica venezolana, consolidada a mediados del siglo XX, siguen teniendo cabida, y todavía con una gran vigencia, los conceptos integradores y las interpretaciones multidisciplinarias de Humboldt. Es así, como en los trabajos rutinarios acerca de la flora venezolana se recurre normalmente a las descripciones que figuran en la serie Nova Genera et Species Plantarum y en sus otras obras. De la misma manera, para los estudios etnobotánicos, fitogeográficos o ecológicos, entre otros, las observaciones hechas por Humboldt son de gran relevancia. Palabras claves: Humboldt; Venezuela; Botánica. |
Enrique Cubero-Castillo |
En Naiguatá (estado Vargas) existe una tradición que se transmite de forma oral. Se cuenta, que hace mucho tiempo un indio, llamado Coromoto, encontró en un manantial cerca del río Naiguatá llamado la boquita, donde hoy funciona el Club Puerto Azul, la imagen de la Virgen en una piedrita. El indio, que se habría acercado a la fuente para beber agua, recogió la piedra y lo guardó. Varias veces intentó canjearla entregándola como forma de pago en la pulpería, pero la piedrecilla siempre volvía a aparecer en su mapire. Este fenómeno se interpretó como una manifestación sobrenatural. Palabras claves: Archivos; Fuentes; Virgen de Coromoto; Naiguatá; Historia de la Iglesia; Venezuela. |
Nelson Méndez P. |
Cuando Venezuela principiaba su andar como república, Europa Occidental, principalmente en Inglaterra, y el norte de EE.UU. vivían a plenitud la 1ra. Revolución Industrial, proceso de aceleradas transformaciones tecnológicas y económicas que se tradujeron en la indudable hegemonía del sistema capitalista no sólo en esos lugares sino en el conjunto del planeta, pues esa multiplicada capacidad productiva industrial hacía del mundo entero un mercado accesible a lo que el capitalismo ofrecía y para buscar lo que necesitaba. Como el resto de América Latina recién independizada, este país de amplias costas al mar Caribe resultaba ámbito evidente para recibir lo que llegaba desde el Norte que se industrializaba a marchas forzadas. Esta ponencia describe ese proceso de acogida, presentando una cronología que recapitula según van sucediéndose en el tiempo hechos, procesos, instituciones y personajes que evidencian la incidencia que pretendemos resaltar; así, se van indicando los datos que dan testimonio de cómo diversas novedades vinculadas con la Revolución Industrial arribaron a Venezuela en aquel período, por ejemplo: los primeros usos en fábricas y trapiches de la máquina de vapor, la navegación a vapor, el ferrocarril, el telégrafo, las nuevas técnicas de imprenta, litografía y fotografía, los avances en procedimientos y tecnologías médico-quirúrgicas, las innovaciones en ingeniería civil, el tranvía urbano, la aplicación del conocimiento geográfico sistemático y las técnicas cartográficas del momento para conocer el territorio del país, y el esfuerzo por instrumentar mejoras en la educación, tal compilación es de particular interés pues reúne, del modo más detallado posible, información que está dispersa en múltiples fuentes, posibilitando una visión de conjunto en base a las circunstancias específicamente relacionadas con un tema que no ha llamado mucho la atención de la pesquisa histórica, donde se le despacha vía afirmaciones generales, y sobre el cual habría bastante para investigar. Por último, se exponen las conclusiones juzgadas como más significativas después de examinar lo que presentamos para el período estudiado, procurando ampliar y ser más preciso en comparación a la habitual y no muy argumentada consideración historiográfica sobre la nula o poco interesante huella de la 1ra. Revolución Industrial en Venezuela durante los primeros dos tercios del siglo XIX. Se cierra la ponencia con el indispensable catálogo de referencias impresas y de Internet utilizadas y con un anexo de imágenes alusivas al tema tratado. Palabras claves: Venezuela; Historia; Siglo XIX; Capitalismo; Industria; Tecnología; Modernización. |
Germán Guía Caripe |
Se analiza el esfuerzo de transferencia de tecnología a través de la contratación de personal técnico, los sargentos de artillería norteamericanos, que vinieron para entrenar al personal venezolano encargado de las defensas de las costas y en consecuencia a cargo de la artillería rayada, adquirida por el gobierno de Guzmán Blanco. El resultado no fue del todo satisfactoria en razón de que aun la idea de un ejército profesional no estaba instalada en los militares de la época, lo cual correspondía a una época anterior a su constitución a principios del siglo XX. Palabras claves: Sargentos; Instructores; Tecnología; Militar; Fortificaciones. |
Orlando Marín Castañeda |
Generalmente se afirma que los estudios de arquitectura se inician en Venezuela en el año 1941, con la creación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela. Así, la institucionalización académica de esta disciplina tendría tan solo ocho décadas de desarrollo en el país. No obstante, diversas investigaciones han demostrado que la carrera de arquitectura se conformó a nivel profesional cuarenta y seis antes, en 1895, en el seno de la llamada Escuela Nacional de Ingeniería -otorgando títulos a siete egresados y revalidando a otros diez, titulados en el exterior-, poco tiempo después de haber sido creado un curso especial de arquitectura, de carácter artístico, en la Escuela de Bellas Artes de Caracas en 1887. De manera paralela, la arquitectura era una de las materias presentes en el pensum de estudios de la carrera de ingeniería desde que esta se instituyó en 1831, a través de la Academia de Matemáticas de Caracas, y era un tópico de la formación de los maestros de albañilería desde el período colonial. De esta forma, a comienzos del siglo XX, la práctica de la arquitectura en Venezuela era llevada a cabo, simultáneamente, por artesanos, artistas, ingenieros y arquitectos, educados en instituciones con diferentes enfoques y “tradiciones”. La ponencia pretende demostrar que, más allá de una “crisis recurrente” en la estructura educativa nacional, esta “confusa” ubicación de la arquitectura en el proceso de institucionalización de su enseñanza en Venezuela a lo largo de un siglo -entre lo artístico y lo técnico, lo artesanal y lo profesional- reflejó, en la escala nacional y en un tiempo relativamente corto, las profundas transformaciones epistemológicas de las cuales era objeto la propia disciplina en el mundo occidental, afectada sucesivamente por las ideas artísticas del Renacimiento italiano, el racionalismo de la Ilustración y la reproductibilidad técnica de la Revolución Industrial. Palabras claves: Historia de Venezuela; Historia de la educación; Enseñanza de la arquitectura. |
José Antonio Rodríguez A. |
Los inicios de la sismología en Venezuela, pueden subdividirse en tres ciclos: el primero, 1867-1878 constituido por la Sociedad de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Caracas en cuyas reuniones Adolfo Ernst, Arístides Rojas, Jesús Muñóz Tébar y José María Martel, compartirán particulares experiencias sismológicas concentrando parte de sus esfuerzos en el estudio de los fenómenos telúricos criollos, cuyo tópico escasamente conocido, pero si sentido, era terreno propicio para el manejo ad libitum de los «cronistas y sus historias». El segundo, cuyos inicios remontan a 1888, llevará la impronta del decreto presidencial de Juan Pablo Rojas Paúl quién dará vida al Observatorio Astronómico y Meteorológico de Caracas en el que hará irrupción casi subversiva la instrumentación sismológica en 1901, desconociéndose las razones de ello, los productos obtenidos y aquellos convenientemente publicados. Un tercer ciclo lo iniciará en los terrenos del propio observatorio y en primer lustro de 1950, el sismólogo Günther Fiedler quien dirigirá el Servicio Sismológico y de Mareas Terrestres, iniciando así la fase de investigación sismológica y publicaciones técnicas en Venezuela. Entrelazados en fechas y quehaceres, se unirán al grupo, Wilhelm Sievers, quien elaborará importantes y detallados trabajos sobre los sismos de 1812, 1894 y 1900, además del ingeniero cumanés Melchor Centeno Graü figura ilustre en el estudio de la sismología nacional. El presente trabajo aborda en forma temporal y sintética instituciones, personajes, estudios y anécdotas, como una contribución a la historiografía sismológica venezolana. Palabras clave: Venezuel; Caracas; Sociedad de Ciencias Físicas; Matemáticas y Naturales; Observatorio Astronómico y Meteorológico; Sismología. |
Sergio Foghin-Pillin |
Las tramas de las principales novelas de Rómulo Gallegos se desarrollan en ámbitos claramente delimitados espacialmente, correspondientes a diferentes regiones venezolanas. En dichas obras destacan numerosas referencias a especies botánicas pertenecientes a las floras regionales, lo que evidencia un notable trabajo de investigación geobotánica por parte del novelista. En esta investigación se identifican y comentan las principales especies citadas a través de todas las novelas de Gallegos, enmarcadas en el territorio venezolano, destacándose dichos elementos como parte de la historia de la geobotánica de Venezuela, desde un enfoque interdisciplinario. Palabras clave: Narrativa de Rómulo Gallegos; Geobotánica de Venezuela. |
Naudy Trujillo Mascia y
Milva Javitt-Jimenez |
La Asociación Cardiovascular Regional Centro-Occidental (ASCARDIO) surge en 1976 con el propósito de apoyar al programa de prevención y control de las enfermedades cardiovasculares y con un estructura organizativa que incluye el Centro de Investigación Docencia y Extensión (CIDE) en el cual se establece en los 1980’s la Unidad de Cardiología Experimental que sustenta los Postgrados en Cardiología desde 1982 en convenio con la Universidad Centroccidental "Lisandro Alvarado"-UCLA. En el establecimiento y desarrollo de esa unidad tuvo un papel protagónico el reconocido médico veterinario, patólogo, investigador y docente, Gustavo Bracho Villalobos, quien como líder de un grupo de colegas y estudiantes de la medicina veterinaria conformaron un equipo de trabajo que realizaron tratamientos y cirugías junto a médicos humanos utilizando el modelo animal para la investigación de las causas y cursos de los principales problemas de patología cardiovascular así como su posibles resoluciones clínicas. El Dr. Bracho además promoción la creación de un museo de Anatomía Patología de inmenso valor docente y de extensión. Esta labor conjunta, efectiva y productiva entre médicos veterinarios y médicos humanos en función de la salud pública se adelanta en casi cuatro décadas a la consolidación global de los postulados del paradigma del One Medicine-One World-One Health alcanzada en 2008. Esta ponencia se aproxima a una revisión histórica de esta experiencia, sus orígenes, sus desarrollos y sus prospectivas, revisando la participación del equipo médico veterinario del Dr. Gustavo Bracho y evaluando su contribución a las ciencias biomédicas y su influencia en las acciones conjuntas, integrales y globales encaminadas a apoyar la supervivencia de la vida en la tierra. Palabras clave: One Health; ASCARDIO; Venezuela; Historia. |
José G. Álvarez-Cornett |
El modelo rentista petrolero ya no es una opción para el desarrollo de Venezuela en el siglo XXI; la sociedad venezolana no podrá subsistir solamente con los ingresos recibidos por la exportación de petróleo y otros minerales. Esto ya lo advirtió el antiguo directivo de la industria petrolera venezolana, ex-Presidente de las empresas Shell de Venezuela y Maraven, S.A., Alberto Quirós Corradi (1931-2015) quien, en una trilogía de artículos publicados en El Nacional (2014), bajo el título «¿Tiene futuro nuestra industria petrolera?», dijo: «(...) lo que está en juego es el futuro del país porque, hagamos lo que hagamos, los ingresos que producirá el petróleo, por sí solos, no alcanzaran para financiar la recuperación del [país] (…) El ciclo del petróleo en Venezuela se cerró». El auge de la sociedad global del conocimiento en el siglo XXI, cuya dinámica cada día se profundiza más en el mundo desarrollado, y nuestra condición de país en desarrollo con una economía nacional en bancarrota, necesariamente, nos obliga a repensarnos como país y a crear una nueva narrativa pública nacional. En la nueva sociedad post-petrolera que forzosamente va surgir de esta crisis sistémica, la innovación tecnológica y el emprendimiento jugarán un papel muy importante y, por ello, estos factores deberán estar incorporados a la nueva narrativa pública. Palabras clave: Historia de la tecnología; Venezuela; Innovación; Alimentos; Informática; Microelectrónica; Petróleo; Química; Construcción; Ingeniería. |
Yajaira Freites |
En enero de 1983, De Venanzi realizó una asesoría a un político que luego sería electo Presidente de la República; en el documento en donde plasmó su asesoría encontramos que tanto en sus comentarios como proposiciones, expone, en cierta forma, un compendio de su visión de la ciencia, de examinar con ojo crítico algunos de los logros de la institucionalización de la ciencia en el país, pero también de cómo resolver ciertos problemas, que permita rectificar la orientación de la política científica y tecnológica del país. Sus comentarios son expresión de su experiencia institucional, pero también de un intelectual en continua reflexión sobre la temática, lo cual lo constamos en sus escritos anteriores y posteriores a la asesoría que brindó. Palabras clave: Racionalidad; Ciudadanía; Política Científica; Tecnológica. |
José G. Álvarez-Cornett |
Aunque la participación de Venezuela en internet forma parte de la historia del desarrollo de la informática en el país, la historia y sociología de la ciencia y la tecnología venezolana no han abordado su estudio como si se hizo con los inicios en el país de la computación y la informática. No obstante, cabe destacar que varios de los técnicos que participaron en la creación de la conectividad a internet desde Venezuela han relatado sus historias y estas historias han sido recogidas por los comunicadores sociales (por ejemplo, en el libro «Internet: otro inmigrante indocumentado en territorio venezolano» de Mariblanca Ayala, 2001). En la actualidad, en la historia de internet se considera no solo el aspecto tecnológico sino también la internet como contenido, espacio social y como una experiencia o vivencia que está localmente situada. Para Abbate: «La infraestructura de internet puede ser global, pero para los usuarios, internet siempre es local. Los usuarios vivencian internet a través de máquinas, programas, proveedores de servicios y culturas específicos y situados localmente». Es decir, la experiencia de navegar en internet no es la misma ─ y los venezolanos ahora lo sabemos muy bien─ si se accede a internet desde un celular o desde una computadora o si se está navegando en una red de alta velocidad o conectados a internet con un reducido ancho de banda, baja velocidad o conexión intermitente. Se acepta generalmente que la entrada de Venezuela a internet ocurrió en diciembre de 1991 cuando Luis Moreno (en Conicit) y Humberto la Roche (en el IVIC) lograron conectar las computadoras de ambas instituciones y estas a internet. Sin embargo, la entrada de Venezuela al ciberespacio y a internet es más antigua ya que se inició con la creación en el país de los Bulletin Boards Systems (BBS) venezolanos ─ uno de los primeros fue el Caracas BBS que comenzó en diciembre de 1988 ─ y, por otra parte, anterior a 1991, y tan temprano como 1989 (o quizá mucho antes), algunos profesores universitarios venezolanos con contactos en el exterior o con el Centro Científico IBM Caracas (creado en agosto de 1983), tenían acceso a la red BITNET y a su correo electrónico (BITNET fue una red creada en 1981 la cual utilizaba tecnología de IBM; operó paralela a INTERNET y durante su mayor auge ─ entre 1991 y 1992 ─ conectó a más de 1.400 organizaciones en 49 países para el intercambio de información científica y educativa). Adicionalmente, nuestro estudio encontró que, desde al menos agosto de 1988, el Instituto de Tecnología Venezolana para el Petróleo (Intevep) estaba clasificado en internet como una red Clase B bajo el nombre INTEVEP. En este trabajo hemos usado Sondeo Histórico Digital (SHD) para recoger fragmentos digitales de información dispersa sobre los BBS venezolanos y las experiencias tempranas de acceso al ciberespacio/internet con el objetivo de tener datos suficientes para reconstruir la historia temprana del ciberespacio venezolano tanto en su aspecto tecnológico como en el contenido de los foros, espacio social relacional y vivencial. SHD es una metodología creada por el autor para utilizar internet y las redes sociales como apoyo para la investigación histórica y, en particular, para hacer crónicas biográficas e institucionales. Palabras clave: Historia de la tecnología; Venezuela; Internet; Ciberespacio; Informática; Sondeo Histórico Digital. |
María Sonsiré López; Eduardo Robles-Belmont* y Lilibeth Pacheco |
La investigación en nanoescala en Venezuela comienza a evidenciar un crecimiento sostenido a inicios de la década de 1990. En el año 2009 la comisión preparatoria de la Red Venezolana de Nanotecnología (RedVnano) presentó al entonces Ministerio del poder popular para Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias, una propuesta para implementar un Plan Nacional de Nanotecnología a 10 años, que abarcaba planes de formación masiva de recursos humanos y una planificación del desarrollo integral de la nanotecnología en el país. A pesar de que la RedVnano no logró que el Estado formulara una Iniciativa Nacional de Nanotecnología de manera oficial; su propuesta fue la base para desplegar una serie de actividades que permitieron el avance de la investigación en nanoescala durante las primeras décadas del siglo XXI. Sin embargo, la crisis económica y política que atraviesa Venezuela actualmente, y que se ha profundizado desde el año 2014, ha significado una restricción importante en el financiamiento para la investigación científica. En este estudio, se actualizan los datos sobre la producción científica en nanoescala en Venezuela hasta el año 2018, con énfasis en líneas de investigación, instituciones involucradas y la cooperación internacional a través de la co-autoría científica. El trabajo resume y destaca el comportamiento reflejado en los índices bibliométricos, además de explorar el status actual de los esfuerzos para construir capacidades nano, a la luz de las propuestas del Plan Nacional de Nanotecnología formulado hace una década. Finalmente, se discutirán las perspectivas futuras para este sector en el marco de la nueva realidad socioeconómica del país. Palabras clave: Nanociencia; Nanotecnología; Políticas Públicas en CyT. |