deSeRCIóN eStudIANtIl eN lA mISIóN SuCRe: PRImeR PRogRAmA de INICIACIóN uNIVeRSItARIA eN lA PARRoquIA mACARAo de CARACAS SuCRe mISSIoN: WhY StudeNtS dRoP out mISSÃo SuCRe: deSeRÇÃo eStudANtIl luIS fueNmAYoR toRo* lft3003@yahoo.com mARíA mARíN** lft3003@yahoo.com fRANCIA SIlVeRA*** lft3003@yahoo.com JASmíN JAImeS**** lft3003@yahoo.com universidad Central de Venezuela Caracas, Venezuela fecha de recepción: 08 de mayo de 2009 fecha de aceptación: 20 de mayo de 2009 R e s u m e n Frente a la iniquidad en el ingreso a la educación superior venezolana de los sectores vulnerables de la sociedad, la Oficina de Planificación del Sector Universitario diseñó formas de reducción de este problema. A partir de 2003, se crea por decisión presidencial la Misión Sucre (ms), para incorporar a los bachilleres excluidos. Se crea un programa de iniciación universitaria (PIU) de un semestre académico. Empero, la deserción continúa. Se decide, entonces, conocer los factores que influyeron en la deserción del primer PIU en la parroquia Macarao, municipio libertador, distrito capital, mediante un estudio de campo exploratorio. Se aplicó un cuestionario a una muestra del 29,4% de la población desertora. Las causas de la deserción son similares a las señaladas en otros estudios: personales, del contexto e institucionales. Palabras clave: deserción, inclusión, exclusión, misión sucre, programas de iniciación universitaria. A b s t r a c t The Venezuelan University Division for Planning & Budgeting has proposed some solutions to overcome the disproportion for admission in higher education programs to vulnerable student population. Sucre Mission was created in 2003 by a presidential decree in order to include prospective students formerly marginalized from the university education system. Also, a semester-program for university placement (PIU, in Spanish) was created. However, drop out rates are still common. This paper deals with a field study including the factors affecting the first PIU at Macarao Parish, Libertador Municipality (Capital District). A questionnaire was given to 29.4% of students who dropped out from university. Causes are quite similar to former studies, i.e., personal, social and institutional causes. Key words: desertion, inclusion, exclusion, Sucre Mission, university initiation programs. R e s u m o Considerando a iniqüidade no ingresso ao ensino superior venezuelano para os setores vulneráveis da sociedade, a Agência de Planejamento do Setor Universitário desenhou formas de redução deste problema. Começando em 2003, cria-se por decisão presidencial a Missão Sucre (ms), para incorporar os estudantes de segundo grau excluídos. Cria-se um programa de iniciação universitária (PIU) de um semestre acadêmico. Não obstante, a deserção ainda continua. Por isso, decide-se conhecer os fatores que influíram na deserção do primeiro PIU na paróquia Macarao, município Libertador, distrito Capital, através duma pesquisa de campo exploratória. Fez-se um questionário para uma amostra de 29,4% da população desertora. As causas da deserção são similares às assinaladas em outras pesquisas: pessoais, de contexto e institucionais. Palavras chave: deserção, inclusão, exclusão, Missão Sucre, programas de iniciação universitária. 751 EDUCERE • I n v e s t i g a c i ó n a r b i t r a d a • ISSN: 1316 - 4910 • Año 12, Nº 46 • Julio - Agosto - Septiembre, 2009 • 751 - 769. I n v e s t i g a c i ó n bachilleres que legítimamente quisieran ingresar a la uni- versidad (MES, 2003c). Anteriormente, se habían creado otras instituciones universitarias: la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Nacional, la Universidad Sur del Lago “Jesús María Semprum”, INTRODUCCIÓN la Universidad Marítima del Caribe y la puesta en fun- cionamiento de la Universidad del Yaracuy (Fuenmayor, 2002b), además de cinco institutos universitarios de tec- nología. Si bien éstas y otras decisiones incrementaron el nú- mero de plazas de nuevo ingreso en la educación superior, las mismas eran aún insuficientes en relación con la de- manda, por lo que la posibilidad de un programa especial como la MS seguía teniendo plena vigencia. Sin embargo, todas estas medidas han sido criticadas por algunos por su- puestamente estar inspiradas en motivaciones ideológicas y políticas, sin percatarse los críticos de que “Los procedi- mientos de inserción, de reinserción y/o de integración no son neutros, ni en lo ideológico ni en lo político: condición estructural que de ningún modo los invalida y que no en- gaña con falsas apariencias” (Karsz, 2000, p. 166). nte las dificultades en el acceso estudiantil Este trabajo pretende presentar el problema de la al nivel educativo superior, existentes des- exclusión estudiantil que se genera en el nivel educativo de los años setenta (Cortázar, 1992) y las superior y la creación y funcionamiento de la MS. En es- demostradas iniquidades presentes en los procesos de pecial, se aspira a efectuar una aproximación al conoci- selección de las instituciones universitarias (Fuenmayor miento de la deserción de los bachilleres que cursan los y Vidal, 2000, 2001; Fuenmayor, 2002a), todo lo cual programas de iniciación universitaria de la MS. Se expon- condicionó la existencia de exclusión social en el sector, drá la importancia de esta investigación para las decisio- el Gobierno Nacional crea la Misión Sucre (MS) adscri- nes gubernamentales, así como sus logros y limitaciones ta al Ministerio de Educación Superior (MES) mediante en relación con el desempeño de sus beneficiarios. Decreto Presidencial (MES, 2003a), como un programa extraordinario dirigido a combatir la exclusión en el siste- El eje principal de este trabajo radica en determi- ma universitario, mediante la incorporación a los estudios nar si la MS, tal y como ha sido instrumentada, representa superiores de quienes, teniendo un título de bachiller, no realmente una alternativa de acceso y permanencia en la habían podido acceder a los mismos en el pasado (MES, educación superior o si en ella se repiten los factores que 2003b; Fuenmayor, 2005). usualmente originan deserción estudiantil, aun antes de ingresar en una carrera universitaria, por lo que paradóji- La MS arrancó en septiembre de 2003, después de la camente se podría estar en presencia de una “ratificación realización del primer censo nacional, que pretendió identi- de la exclusión”, por parte del mecanismo ideado por el ficar a los bachilleres excluidos del subsistema de educación Estado venezolano para combatir la misma. Se quiere, superior, que quisieran continuar sus estudios universitarios. además, efectuar ciertas recomendaciones sobre los pro- En esa ocasión se inscribieron 470 mil bachilleres, quienes blemas analizados, que pudieran orientar en el reajuste de aspiraban a ingresar a las universidades y otras instituciones los programas existentes contra la exclusión educativa o superiores. De ellos, sólo una minoría había abandonado sus en el diseño de nuevos y mejores programas. estudios prematuramente o había sido rechazada en sus in- tentos de admisión universitaria, por lo que podían ser consi- derados como verdaderos excluidos de la educación superior Planteamiento del problema venezolana (Fuenmayor, Marín y Jaimes, 2004). Los países occidentales han sufrido en las últimas Además de la MS, otros programas de inclusión uni- décadas cambios importantes, sometidos a las grandes pre- versitaria fueron también instrumentados por el Gobierno siones del proceso de “globalización”, al lado de transfor- Nacional. La creación de la Universidad Bolivariana de maciones tecnológicas de gran magnitud y de influencias Venezuela, también por Decreto Presidencial N° 2517 de políticas, ideológicas, sociales, culturales y educativas. La fecha 18-6-2003, dictado para incorporar a todos aquellos globalización, al mismo tiempo que trata de incluir a todos 752 Luis Fuenmayor Toro, María Marín, Francia Silvera, Jasmín Jaimes: deserción estudiantil en la misión Sucre I n v e s t i g a c i ó n los países del mundo dentro del mismo sistema económico cimiento y preservación del patrimonio cultural nacional del mundo desarrollado, relega a la inmensa mayoría de y universal. los mismos a cumplir las funciones de compradores y su- plidores de materia prima. Así, ha originado un crecimien- Además, el conocimiento se visualiza como una to en la producción de los países desarrollados, mientras herramienta, para el ejercicio del poder sobre otras so- significa una gran desventaja para el crecimiento de los ciedades. Un país que no cuente con mano de obra ca- países periféricos, de bajo nivel de desarrollo económico, lificada, profesionales suficientes en todas las áreas del educativo y científico-tecnológico, obligados a competir conocimiento y donde el Estado no instrumente políticas en un escenario totalmente desfavorable, pues carecen de educativas para solventar las deficiencias, no estaría ga- la calificación humana para ello. rantizando su soberanía ni su independencia y no estaría afrontando el deber de erradicar flagelos como el desem- En el mundo, mil trescientos millones de personas pleo y la pobreza en todas sus dimensiones. viven con menos de un dólar diario, casi la mitad de la población vive con menos de dos dólares al día. Más de El ámbito educativo forma parte fundamental del 800 millones de personas no tienen empleo, mucho más Estado y de la sociedad. Dicho espacio constituye parte de cien millones trabajan con salarios que no cubren sus importante de las políticas públicas que en materia social necesidades básicas y el diecinueve por ciento de los jó- le corresponde instrumentar al Estado. Al respecto, Ale- venes entre catorce y diecisiete años no han completado mán y Garcés (1998, p. 303) señalan que “los servicios la educación primaria (Kliksberg, 2002). Son muchas las sociales se configuran hoy, junto al sector educativo, como causas de este cuadro, pero lo que sí es cierto es que los un sector más del bienestar social o de la política social cinco países más ricos generan el ochenta y seis (86%) del para mejorar las condiciones de vida de todos los ciudada- producto interno bruto del globo y para generarlo es nece- nos.” Para estos autores, una política social es el “diseño y sario tecnología, preparación y educación de sus pueblos. la ejecución programada y estructurada de todas aquellas iniciativas adoptadas para atender una serie de necesida- En Latinoamérica, para el año 1994, el 25% de la des consideradas básicas para la población” (Alemán y población económicamente activa no alcanzaba la cali- Garcés, 1998, p. 34). ficación mínima, el 31% sólo tenía estudios primarios y el 31% estudios secundarios, lo que significa que sólo el En Iberoamérica, estas políticas sociales han sido 13% tenía estudios superiores (García Guadilla, 1997). influenciadas por movimientos europeos, como el caso de En Venezuela, el promedio educativo del trabajador es de la revolución francesa, que generó una reformulación po- 7,3 años (Páez, 2002), lo que significa la imposibilidad de lítica orientada al acceso de los servicios públicos, entre optar por mejores empleos y, por ende, a recibir mayor re- ellos la educación, buscando mejorar la calidad de vida tribución por la labor realizada, situación que deriva en un de la población. En otros momentos se han visto influen- círculo vicioso, muy difícil de vencer y que lleva a estas ciadas por movimientos y concepciones latinoamericanas, personas y sus familias a vivir y reproducir los patrones de como es el caso del movimiento de Córdoba en la segunda pobreza. Para el año 2001, el Instituto Nacional de Esta- década del siglo XX (Tünnermann, 1991). dísticas (INE) señala la existencia en Venezuela de 14,2% de hogares en pobreza extrema, lo que significa que más Venezuela, hace unos 10 años, se encontraba ante un de cuatro millones de personas (Barreiro, 2002) tenían un doble desafío en lo atinente a su educación superior: Por ingreso per cápita inferior al monto de la canasta alimen- un lado, debía enfrentar los problemas acumulados por la taria. ausencia de reformas dirigidas a organizar el sistema, pero además debía asumir los retos emergentes de una nueva Es en el sector educativo donde se evidencia la des- agenda de trasformación del milenio que comenzaba. En ventaja de ciertos países en relación con otros. No se de- las respuestas gubernamentales instrumentadas para en- bería dudar que la educación es un factor determinante en frentar estos desafíos se diferencian dos períodos claros el bienestar y la riqueza del hombre. Un nivel educativo en las políticas y acciones tomadas: un primer período elevado brinda a los pueblos la oportunidad de incorporar- (1999-2004), en el cual el equipo ministerial del presiden- se plenamente en la sociedad, aumentando y propiciando te Chávez estuvo integrado por profesores universitarios, la participación en su desarrollo histórico, ya que da las la mayoría de la UCV, que en las décadas anteriores ha- herramientas necesarias para proponer soluciones y resol- bían liderado la política universitaria desde sus posicio- ver sus problemas. Las universidades son esenciales en nes académicas, con actitudes de rechazo hacia la polí- las sociedades y economías modernas basadas en el co- tica oficial de aquel entonces, calificada de tecnocrática nocimiento, pues forman a quienes las dirigen y prestan primero y neoliberal después, conocedores del sector, con asistencia directa a individuos y colectivos, propician la propuestas concretas sobre el quehacer educativo supe- creación de nuevos conocimientos, que dan origen a nue- rior y de gran legitimidad en el mundo académico (García vas aplicaciones y productos necesarios e impulsan el cre- Guadilla, 2005), y un segundo período, a partir de finales 753 EDUCERE • I n v e s t i g a c i ó n a r b i t r a d a • ISSN: 1316 - 4910 • Año 12, Nº 46 • Julio - Agosto - Septiembre, 2009 • 751 - 769. I n v e s t i g a c i ó n de 2004 en adelante, donde los nuevos actores designados un cierto nivel académico, situación que se supone des- para el trabajo en la educación superior fortalecieron el ventajosa para los grupos sociales más vulnerables, pues, enfoque político ideológico en detrimento de la calidad “existe una relación recíproca entre el nivel académico y y funcionamiento normal del sistema y se dedicaron a la las clases sociales” (Sardi y Rodríguez, 1993:96). construcción de un sistema educativo paralelo con progra- mas no convencionales (García Guadilla, 2005). Esta discusión no se agota con la llegada del siglo XXI. Se publican investigaciones que profundizan en el Estos programas educativos no convencionales tie- tema de la iniquidad en el ingreso a la educación superior nen una influencia del modelo educativo cubano, en rela- y que concluyen que, desde finales del siglo pasado, la ción con los métodos de aprendizaje, de transmisión de selección de aspirantes a ingresar a las universidades se conocimientos y la estrategia de la municipalización, que efectúa en detrimento de los estudiantes pertenecientes a pretende hacer llegar los estudios superiores al espacio de los niveles socioeconómicos más bajos, aquéllos prove- las comunidades, para de esa manera facilitar su incor- nientes de planteles oficiales y quienes proceden de zonas poración a los mismos. Se llevan a cabo en las llamadas geográficas alejadas y atrasadas del país (Fuenmayor y Vi- “aldeas universitarias”, idea y nombre tomados de la con- dal, 2000, 2001; Fuenmayor, 2002a; Morales Gil, 2003). cepción inicial de “Aldea universitaria bolivariana”, crea- da por la Oficina de Planificación del Sector Universitario Este diagnóstico llevó a la OPSU, oficina técnica (OPSU), que construyó la primera de estas estructuras en del Consejo Nacional de Universidades (CNU), a instru- Santa Elena de Uairén (Fuenmayor, 2004; OPSU, 2004, mentar toda una nueva política de ingreso a la educación pp. 10-11). La concepción original, sin embargo, se vio superior, que modificó desde los contenidos de la prueba fuertemente alterada en desmedro de la construcción de de aptitud académica (PAA) del CNU hasta la forma de la infraestructura necesaria, del equipamiento correspon- cuantificar sus resultados, calcular el promedio de notas diente y de la calidad de sus actividades académicas. de la educación secundaria y de posteriormente calcular el índice académico (CNU, 2003; Fuenmayor y Rigoni, La idea inicial las describía como: 2003; Fuenmayor y Mejías, 2004). Además, se solicitó al CNU incrementar hasta un 50 por ciento, la proporción de …una extensión de terreno de cierta magnitud aspirantes seleccionados a través de la presentación de la donde tienen asiento una serie de instalacio- PAA del CNU-OPSU, pues las iniquidades encontradas en nes, que permiten el desarrollo principalmente la admisión estudiantil eran determinadas por los mecanis- de programas académicos universitarios, de mos internos de ingreso de las universidades (Fuenmayor pregrado y de postgrado, de investigación y y Vidal, 2001; Fuenmayor, 2002a; Morales Gil, 2003). extensión, provenientes de distintas institucio- nes de educación superior, además de disponer A los cambios anteriores se añadió la instrumenta- de una serie de servicios para las poblaciones ción de un programa de becas, becas para la equidad, para estudiantil y profesoral: biblioteca, instalacio- los aspirantes del nivel socioeconómico V aceptados a tra- nes deportivas, comedor, transporte, activi- vés de la PAA (OPSU, 2001b, 2004, pp. 7-9; García Gua- dades culturales, atención en salud de primer dilla, 2005), así como la dotación de todas las bibliotecas nivel y residencias. (Fuenmayor, 2004, p. v). de universidades e institutos y colegios, con los libros de texto de todos los programas de pregrado existentes Como puede verse, no existe una política educativa (OPSU, 2003, p. 3) y la instalación de salas de computa- exclusiva de ningún país en particular. Así, Alemán y Gar- ción con acceso a Internet, para el uso libre en navegación cés (1998, p. 277) afirman que “…no existe hoy nadie ni académica por parte de todos los estudiantes de pregrado entre los políticos de la educación ni entre los que ejercen (OPSU, 2001a). Otros programas instrumentados por la tareas educacionales de responsabilidad, que se permitan OPSU, como el de la formación de doctores y el de la prescindir de aquello que los demás países puedan apor- carrera académica (García Guadilla, 2005), también apun- tarnos”. taban a influir positivamente en la calidad académica de programas nuevos y tradicionales. En lo referido a la democratización del acceso a la educación superior, la discusión en Venezuela lleva más Presionado por situaciones políticas alrededor de la de medio siglo. En los sesenta, la masificación de las uni- cuestión educativa, el gobierno venezolano decide enfren- versidades se perfilaba como un problema, que creaba a tar lo que denomina deuda social en educación superior, la su vez una “falsa imagen de educación democrática”, pues cual se tiene con los estudiantes excluidos del sistema por según algunos sólo el 6% de la población tenía acceso a la razones distintas de las constitucionales, es decir la ex- educación superior (Delgado, 1984, 7). El cupo universi- clusión educativa de los grupos sociales desfavorecidos. tario llegó a ser un serio problema, que se procuró resolver Surge, entonces, el programa educativo denominado MS, con la selección de aquellos aspirantes que demostraran con el propósito de saldar la deuda social en educación 754 Luis Fuenmayor Toro, María Marín, Francia Silvera, Jasmín Jaimes: deserción estudiantil en la misión Sucre I n v e s t i g a c i ó n superior de las últimas décadas (MES, 2003a, b). Cabría del PIU-MS en estudio, sólo quedaron tres secciones en discutir si las deudas sociales pueden ser pagadas a los las carreras ofrecidas en la llamada Aldea Universitaria individuos que las sufrieron y de esa forma ser saldadas, ubicada en la “Unidad Educativa Claudio Feliciano” de la deseo loable pero imposible de cumplir, pues no es posible misma parroquia. eliminar los daños producidos a la gente por las injusticias sociales vividas en su pasado (Fuenmayor, 2005). Las técnicas manejadas en el PIU-MS se basan en clases por video, grabadas por profesores universitarios La restauración tardía de derechos no ejercidos cubanos, y el uso de guías de ejercicios o asignaciones oportunamente está muy lejos de saldar las deudas so- de tareas de acuerdo con la naturaleza de las clases. Éstas ciales, pues los afectados ya no están en condiciones de se dictan de acuerdo a un cronograma asignado y los vi- asumir el ejercicio pleno de los derechos que les fueron deos tienen grados de dificultad creciente y son continuos. conculcados en su momento. Así, si se sufrió de desnutri- Existe un facilitador cuya función es prácticamente opera- ción infantil con todas sus consecuencias patológicas, las tiva, es decir, asegurar que los videos puedan proyectarse mismas no pueden compensarse con raciones dobles de y ser vistos por los cursantes, pero no tiene conocimiento alimentos en la edad adulta. En el caso de la educación su- de los contenidos programáticos. Un especialista en és- perior, quien no obtuvo un grado universitario en la edad tos está disponible para consultas una vez a la semana, correspondiente, no se le salda esa deuda otorgándoselo lo que significaba que si alguna incomprensión ocurría a cuando ya no esté en condiciones físicas o mentales de comienzos de la semana de actividades docentes, la mis- desempeñar plenamente la profesión o adiestramiento co- ma no era superada sino a finales de esa semana, cuando rrespondiente, o cuando las posibilidades laborales ya no el problema había afectado todas las clases de la disciplina sean las mismas. involucrada. Esto, sin desmérito de quien, ya en edad avanzada, La determinación de los factores que influyeron en obtiene el reconocimiento que no pudo obtener de joven el abandono de los estudios por los aspirantes constituye por haber sido excluido socialmente. Se trata de una rea- el objeto principal de esta investigación, tanto de aquéllos lización individual con impacto social, por supuesto, pero aspectos relacionados con situaciones particulares de los necesariamente de menor magnitud que si no hubiera ha- cursantes, como los dependientes de la MS o de la inte- bido exclusión. Lo fundamental es impedir que las deudas racción MS-cursantes. Este conocimiento es indispensa- sociales se sigan generando y que siga habiendo exclu- ble para ayudar a solventar los problemas encontrados, así sión. como reevaluar los conceptos de exclusión y deserción universitarias y las políticas gubernamentales diseñadas La MS, entonces, surge como un programa emer- para su eliminación. gente y transitorio, que busca el ingreso de los excluidos de la educación superior en años anteriores, para lo cual Otro aspecto a considerar en las respuestas educati- se plantea actualizar el conocimiento de estos bachilleres, vas del gobierno a los cambios actuales son las cualidades con el fin de garantizarles un mejor desempeño en los pro- que deben servirles de guía, para que realmente sean efec- gramas universitarios a cursar. Se crea, para este fin, el tivas. La UNESCO (2002) señala la exigencia de tres prin- Programa de Iniciación Universitaria de la MS (PIU-MS), cipios rectores: relevancia, calidad e internacionalización. orientado a actualizar los conocimientos adquiridos en los La primera se refiere al papel y el sitio que ocupa la edu- estudios previos en matemática, lenguaje y una historia cación superior en la sociedad, sus funciones de docencia crítica llamada “Venezuela en el contexto mundial”. e investigación y los servicios que de ellas resulten, así como sus vínculos con el mundo del trabajo en un sentido A diferencia de los cursos propedéuticos de las uni- amplio, las relaciones con el Estado y la interacción con el versidades del país, el PIU-MS no evalúa la adquisición resto del sistema educativo. de conocimientos, por lo que ni reprueba ni aprueba a nin- gún estudiante, no existiendo en la mayoría de los casos La calidad comprende tres componentes: pertinen- ni siquiera un registro de la asistencia a las actividades cia, eficiencia y eficacia. La primera está referida a la académicas. Los bachilleres más pobres seleccionados congruencia entre las expectativas del contexto y la oferta son ayudados con la asignación de una ayuda económi- institucional, la segunda tiene que ver con la capacidad ca mensual de Bs. 160.000,00, para cubrir los gastos de institucional y lo que está obligada la institución a hacer transporte y alimentación. A pesar de estas facilidades, la en términos de esa capacidad, y la eficacia se refiere a la permanencia de los bachilleres cursantes del primer PIU- repercusión de los programas universitarios en términos MS en la parroquia Macarao del municipio Libertador de impacto social (Villarroel, 2001). Sánchez (2004, p. distó mucho de ser satisfactoria, pues de 206 cursantes 105) define calidad como “aquélla en la cual se aprende lo desertaron 68, lo cual corresponde a un 33% del total de la que está establecido en los planes y programas al cabo de población estudiantil. Cabe destacar que, de seis secciones determinadas etapas y niveles. El concepto pone de relie- 755 EDUCERE • I n v e s t i g a c i ó n a r b i t r a d a • ISSN: 1316 - 4910 • Año 12, Nº 46 • Julio - Agosto - Septiembre, 2009 • 751 - 769. I n v e s t i g a c i ó n ve los resultados del aprendizaje efectivamente alcanzado que, habiendo pertenecido al sistema educativo en uno de por la acción educativa o, dicho de otro modo como el sus niveles, lo abandona sin concluirlo. El cálculo de di- grado de cumplimiento de los objetivos propuestos”. cho indicador debería diferenciar situaciones que obligan al estudiante, temporalmente, a dejar de pertenecer a una Se debe señalar la importancia de la eficiencia, pues institución educativa, sin que por ello se lo considere un su falta lleva al fracaso de los programas. No habrá rele- desertor. Aunque matemáticamente este procedimiento es vancia, ni internacionalización, si el aparato educativo no el adecuado, la práctica lo hace inaplicable, porque se ca- es sostenible y, para ello, debe ser eficiente en el uso de rece de mecanismos que permitan estimar los abandonos los recursos, cumplir adecuadamente las labores docentes, temporales, por lo que se toma como cifra de abandono a de investigación y extensión y fortalecer su cultura ins- la diferencia entre las matrículas de un año a otro (Savater, titucional. Finalmente, la internacionalización, concebida 1997). como la necesidad de intercambios entre universidades de distintos países, ha de redundar en un mayor entendimien- Para inicios de los ochenta, la deserción en Venezue- to entre las culturas, una mayor difusión del conocimiento la fue definida como el número de alumnos que, inscritos y el fortalecimiento institucional de las universidades de en un grado cualquiera de un año escolar determinado, no los países con menores niveles de desarrollo. continúa estudios el año siguiente, sea por abandonar la escuela antes de haber finalizado el curso, o por abando- Es extraño que la UNESCO (2002) no mencione narla después de finalizado, sin importar si hubiesen sido en su documento el principio de equidad como atributo aprobados o reprobados (Oviedo y Díaz, 1982). Pero la rector de la educación superior, sobre todo si entendemos deserción va más allá de esta simple definición: es un fe- que la misma constituye una cualidad inseparable de la nómeno psicosocial, que conjuga aspectos estructurales, calidad. Así, es imposible pensar en la existencia de una sociales, comunitarios, familiares e individuales (Magd- educación de calidad, si la misma impide el acceso a un son y Toledo, 1990). En ese sentido, la deserción escolar sector importante de los jóvenes por razones ajenas a sus no puede ser vista aisladamente, hay que considerar desde aptitudes, capacidades e intereses. La equidad, en general, el sistema educativo hasta los factores individuales del es- puede ser definida como la igualdad en las diferencias (D’ tudiante para comprender el fenómeno. Elía y Maingon, 2004, p. 46), lo que significa suprimir diferencias injustas allí donde lo que debe haber es igual- Magdson y Toledo (1990) señalaron que una de las dad, mediante acciones dirigidas al ejercicio pleno de los causas personales de la deserción escolar es la baja au- derechos humanos (...) y, en el plano de la diversidad, se toestima o la pobre percepción de sí mismos que tienen traduce en impedir que una sola opción de vida se impon- quienes desertan. Lo último coincide con los resultados de ga en contextos sociales y culturales (D’ Elía y Maingon, la investigación de Weinstein (1999) en la que el 40 por 2004, pp. 46-47). ciento de los jóvenes que participaron de la muestra tienen rasgos depresivos cíclicos, en especial las mujeres. El 60 Transformar el actual modelo de educación superior por ciento restante demostró una clara rebelión a través y colocarlo al servicio de las grandes mayorías impacta- de actos delictivos y crisis violentas. Cabe destacar que rá el proceso de transformación social en forma directa, la mayoría de los desertores provienen de familias desar- pues vinculará los estudios universitarios al proceso de ticuladas. municipalización educativa que, como ya se mencionó, consiste de manera sucinta en llevar la formación superior Al mismo tiempo, se puede diferenciar entre la situa- a las regiones y municipios y contextualizarla según sus ción de hombres y mujeres. Según Aylwin (1999) un 25% requerimientos, sin olvidar los aspectos nacionales del de- de los hombres abandonan por problemas de rendimiento sarrollo. Es así como el proyecto MS no sólo surge como o de interés, un tercio del total porque decide trabajar y instrumento para el ingreso a la educación superior de la un tercio por problemas económicos. En las mujeres las población excluida, sino para ayudar en la identificación razones son distintas, de hecho, ningún hombre deja de es- de las necesidades sociales locales y la preparación e in- tudiar por motivos matrimoniales o de paternidad, en cam- corporación del ciudadano común en la solución de sus bio un tercio de las mujeres está fuera del sistema escolar problemas, los de su comunidad y los del país. por esta razón, por lo que prácticamente es un elemento diferenciador entre géneros. Marco teórico No obstante, es interesante hacer notar que entre las mujeres está creciendo la necesidad de trabajar como una La deserción estudiantil está presente en la educa- razón para abandonar los estudios. En palabras de Alemán ción superior venezolana desde hace muchos años y ha y Garcés (1998, p. 84): “El problema eclosiona cuando sido analizada en todos sus componentes. De acuerdo con muchos jóvenes que tienen capacidad y quieren estudiar Savater (1997) se entiende por desertor aquel individuo no pueden hacerlo, bien por imperativos económicos –tie- 756 Luis Fuenmayor Toro, María Marín, Francia Silvera, Jasmín Jaimes: deserción estudiantil en la misión Sucre I n v e s t i g a c i ó n nen que volcarse al mundo laboral por no tener respaldo estrecha relación con la atención que se les brinda a los económico para sufragar sus estudios superiores–”. estudiantes en las instituciones educativas y con la rigidez pedagógica de las mismas. Coronado, Acosta y Yilales (1978) estudiaron las causas externas e internas que influyeron en la prosecu- La deserción o la imposibilidad en el ingreso dan ción de los estudiantes del primer semestre de los estudios origen a la exclusión social de la educación. Ésta se refie- universitarios supervisados, 1977-1981, Escuela de Edu- re, entonces, al no goce de los servicios públicos motivado cación de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Se- por raíces económicas, sociales, políticas, culturales y de ñalan como causas del fracaso estudiantil a las económi- ubicación geográfica. También se presenta en el creciente cas: bajo poder adquisitivo y obligación de los estudiantes desempleo, la inestabilidad laboral, familiar, aislamien- de trabajar para su manutención; sociales: inestabilidad to social y en la poca solidaridad y colaboración de los y desintegración de la familia; pedagógicas: calidad de grupos mejor ubicados estratificadamente y el abandono los docentes, pobre preparación y desinterés de los estu- progresivo de los entes gubernamentales. diantes, desvinculación de la comunidad, inadaptación; sistema educativo: irregularidad de las clases, planes de Sin lugar a dudas, la pobreza es la mayor embaja- estudios, falta de servicios de orientación, carencia de lo- dora de la exclusión social en el mundo, la cual, a su vez, cales apropiados y de materiales didácticos y problemas es acentuada por la globalización. Pobreza y exclusión de afectividad. constituyen un par interdependiente en el que uno es cau- sa del otro y viceversa. El fenómeno de la exclusión, sin Años más tarde, se estudió el fracaso académico tam- embargo, es visualizado diferentemente por los diversos bién en la modalidad a distancia, pero en el estado Lara, investigadores, quienes expresan con ello sus posiciones y se concluyó que la deserción es causada por problemas ideológicas e ideas políticas. Autès (2000) habla de tres personales e institucionales, prevaleciendo los primeros. enfoques de la exclusión de los sectores más vulnerables: Además, se constató que “la deserción en el primer se- el primero es llamado por el autor la “modalidad liberal mestre se origina por la dificultad de adaptación al nuevo fatalista”, en la cual se es consciente de la desigualdad sistema de estudios” (Gómez, Medina y Sandoval, 1991, que traen consigo las leyes del mercado, pobreza, hambre p. 68). Otros factores pudieran ser la falta de información y otras situaciones injustas, que afectan a los grupos vul- de los cursantes sobre el sistema de estudios, la carencia nerables, pero se las considera como una situación irreme- de infraestructura, ineficiente ejecución de las políticas del diable, a la que hay que aceptar como una realidad. Estado, además de factores institucionales como el desco- nocimiento de las formas de evaluación, la importancia de El segundo enfoque es el del “trabajo social”, que las asesorías y la necesidad de los materiales de estudio. considera que el grupo de excluidos ha llegado a este estado por vías individuales, pues cada persona tiene su Calvo y Maroto en 1993 (Citado por Silvera y Ma- historia, cada individuo llega a ser excluido por un moti- rín, 2005) concluyen que la mayor deserción se encuentra vo particular, por lo que tampoco se puede hacer nada. El en los primeros periodos lectivos, al encontrar que más tercer enfoque de exclusión el autor lo denomina “antro- de la mitad de la población estudiantil de la Escuela de pológico”, y plantea como inevitable que en toda sociedad Biología de la Facultad de Ciencias de la UCV, correspon- haya un sector excluido, pues se excluyen, por no acatar diente a las cohortes de 1972, 1975 y 1978, desertó du- normas, los diferentes a los demás, lo que significa que, rante el primer semestre académico. También clasificaron bajo este enfoque, también la exclusión es inevitable. las causas del abandono en institucionales: Ausencia de planificación, aumento de la matricula sin los recursos ne- Otros autores consideran la exclusión social como cesarios, rigidez curricular y falta de programas de orien- un proceso natural necesario y tal vez irrenunciable tación. Dentro de las causas docentes señalan la capacidad para la economía, puesto que en toda sociedad debe del docente de llevar a cabo el proceso de enseñanza, los haber procesos excluyentes y siempre se está exclui- criterios de evaluación utilizados por éste y su compromi- do por alguien o de algo (Karsz, 2000). Sin embargo, so con la formación integral de los alumnos. otros aseveran que el infortunio nunca es un producto de causas naturales, pues se trata de una construcción Las causas estudiantiles están relacionadas con la au- histórica, ideológica y moral, que se esconde de la mi- toestima, el concepto de sí mismo, hábitos de estudio, mo- rada cotidiana y vuelve invisibles a los acontecimientos tivaciones intrínsecas y expectativas del estudiante (Calvo (Gentili, 2001). Quizás esta transformación de la ex- y Maroto, 1993 citados por Silvera y Marín, 2005). Los clusión en algo natural se debe a que en la mayor parte autores señalan que adicionalmente hay causas extrauni- del mundo hay más excluidos que incluidos, por lo que versitarias como la insuficiente preparación previa de los resulta casi un hecho natural que lleva a los excluidos a alumnos y la inexistencia de orientación vocacional. Sin tener que acostumbrarse a la exclusión (Gentili, 2001). embargo, el fracaso escolar puede guardar también una Venezuela pertenece a esta parte del mundo 757 EDUCERE • I n v e s t i g a c i ó n a r b i t r a d a • ISSN: 1316 - 4910 • Año 12, Nº 46 • Julio - Agosto - Septiembre, 2009 • 751 - 769. I n v e s t i g a c i ó n Marco metodológico denomina también muestreo accidental. Así, se contó con la participación de 20 bachilleres que desertaron, lo cual tipo de investigación equivale al 29,4% de la población en estudio. Esta investigación es fundamentalmente de campo, técnicas e instrumentos de recolección pues recolectó la información directamente en el lugar de datos donde ocurre el fenómeno socioeducativo que se está es- tudiando (Rojas, 2001). Adicionalmente, se efectuó una La obtención de los datos relacionados con los bachi- investigación documental, como parte del tratamiento del lleres fue difícil por cuanto la Fundación Misión Sucre no problema y de ayuda bibliográfica en el análisis y discu- poseía datos organizados y clasificados de cursantes o egre- sión de los resultados. Por la naturaleza del objeto de estu- sados; tampoco en la Coordinación Regional, ni en la Coor- dio, la investigación es de nivel exploratorio, pues permite dinación Parroquial existía ninguna disponibilidad de datos, un contacto directo con los actores sociales involucrados ni de cursantes ni mucho menos de deserción estudiantil. Ro- para la recopilación de la información necesaria (Ramírez, jas (2001) describe la situación señalando que se conocen las 1992). fuentes de información, pero el acceso a las mismas resulta difícil y a veces imposible debido a interferencias de carácter Población y muestra burocrático o al temor de que los datos solicitados se utilicen para fines que perjudiquen a la institución que los recopiló, o porque no se desea que se indague sobre algún problema La población tomada como objeto de esta investi- ya que los resultados del estudio pueden comprometer a los gación fue la de los bachilleres que desertaron del primer funcionarios involucrados en la dirección y ejecución de los PIU-MS de la parroquia Macarao, por tratarse de los ba- programas investigados. chilleres excluidos más vulnerables, porque su selección fue realizada con ese criterio, en relación con su situación Luego de mucho trabajo se obtuvo la lista inicial de socioeconómica, laboral, familiar y educativa. Malavé los bachilleres asignados por la MS en la parroquia Ma- (2003, p. 72) describe a la población como “El conjunto carao, los cuales fueron localizados telefónicamente para total de individuos que se desea estudiar y poseen una o inquirir sobre su situación académica respecto a sus estu- más características en común”. Cumplía esta población, dios. Ubicados los bachilleres que desertaron del PIU-MS además, con los criterios de exclusión señalados con an- se les solicitó su colaboración en la investigación median- terioridad: “Personas que con más de tres años de haber te el llenado de una encuesta, a lo cual 15 accedieron a obtenido el título de bachiller no han ingresado a la edu- hacerlo en forma directa y 5 sólo a llenar la encuesta por cación superior, ni por el PNA, ni han obtenido su asig- vía telefónica. Existía temor con relación al uso que se le nación por ninguna otra vía, por lo que, consecuencia de diera a la información. lo anterior, se encontraban sin realizar estudios en el mo- mento del censo de la Misión Sucre” (Fuenmayor, Marín El propósito del instrumento de recolección de y Jaimes, 2004, p. 16). datos fue obtener la información de los factores, que llevaron a los estudiantes del primer PIU-MS de la pa- Toda la primera lista del PIU-MS cumplía con los rroquia Macarao a abandonar sus estudios y perder la requisitos de exclusión de la definición anterior, pero se oportunidad de educación ofrecida por la MS. La reco- trataba de una población técnicamente inmanejable en re- lección de los datos se efectuó mediante un cuestiona- lación con sus datos y su localización. Se optó entonces rio con preguntas abiertas y cerradas, que permitía una por delimitar la población a los cursantes de Macarao. gran facilidad en el manejo de dichos datos, su posterior Este procedimiento de muestreo ha sido considerado váli- clasificación y análisis respectivo. En las preguntas con do (Rojas, 2001) pues permite analizar las características respuestas afirmativas se utilizó la escala de Likert que que presenta una situación o fenómeno en una parte de “se construye generando un elevado número de afirma- la población. Se trata de 206 bachilleres distribuidos en ción que califique al objeto de actitud y se administran a seis secciones. De éstos, 33% desertaron del programa, lo un grupo piloto para obtener las puntuaciones del grupo que significa que 68 estudiantes desertores es la población en cada afirmación” (Hernández, Fernández y Batista, investigada en este trabajo. 1991:271). Para seleccionar la muestra de la población deser- Para la validación del instrumento se utilizó la opi- tora se tomaron en cuenta los bachilleres que estuvieron nión de cinco expertos, tres expertos en metodología de dispuestos a cooperar con la investigación, teniendo que la investigación, uno en proyectos educativos y deserción optar por un muestreo disponible, en el cual se incluye en escolar y uno en políticas educativas, quienes verificaron la muestra a los sujetos seleccionados atendiendo a su dis- que el instrumento de recolección de datos fuese lo más ponibilidad, razones de comodidad o conveniencia. Se le acertado posible, así como válido y confiable. 758 Luis Fuenmayor Toro, María Marín, Francia Silvera, Jasmín Jaimes: deserción estudiantil en la misión Sucre I n v e s t i g a c i ó n Resultados turno de estudio de los bachilleres que desertaron del PIu-mS edad, género y nacionalidad de quienes desertaron del primer PIu-mS La inmensa mayoría de los bachilleres que de- sertaron del primer PIU-MS de Macarao decidió es- Todos los cursantes que desertaron eran de nacionalidad tudiar en los cursos nocturnos (40%) y de fines de venezolana. Su rango de edad estuvo entre 24 y 47 años, con un semanas (45%), nadie lo hizo en horario matutino y promedio de 33,8 años y el mayor número de ellos en la cuarta sólo 5% lo hizo en las tardes. Un 10% no contestó década de la vida (Tabla 1). La distribución por género favoreció esta pregunta. muy discretamente al género masculino (Tabla 1). Identificación de los funcionarios de mS por Tabla N° 1 parte de los bachilleres Distribución porcentual por grupos etarios y por género de los cursantes que desertaron del primer PIU-MS de Es importante destacar que el 85% de los bachi- la parroquia Macarao del Distrito Capital. lleres que desertaron del primer PIU-MS no recuerda el nombre de su facilitador y el 95% no recuerda quien era 20 a 30 años 25 % su coordinador de aula. Sólo una minoría, 15 y 5%, res- 31 a 40 años 55 % pectivamente, recordó los nombres del estos funciona- 41 a 47 años 20 % rios. Ninguno de los bachilleres que desertaron recordó género masculino 55 % el nombre del coordinador parroquial, ni del coordina- género femenino 45 % dor regional, ni tampoco de los profesores asesores o consultores. Número total: 20 cursantes que desertaron. Todos de nacionalidad venezolana. motivos del abandono de los bachilleres del primer PIu-mS Situación de responsabilidad familiar (sostén de familia) y laboral de los bachilleres que Como se observa en la Tabla 3, los motivos por desertaron del PIu-mS las cuales desertaron los bachilleres son diversos, de-pendiendo unos de problemas de los cursantes, que La mayoría de los bachilleres que desertaron son el sos- están relacionados con el hecho de ser adultos que tén de sus respectivas familias y de éstos la mayoría son hom- trabajan, que tienen hijos y que han estado fuera de bres, mientras los bachilleres restantes no son sostén de sus la educación formal por largo tiempo. Otros son di- hogares y son mayoritariamente mujeres (Tabla 2). De nue- ficultades responsabilidad de la MS, atinentes a la vo, la mayoría de los bachilleres que desertaron trabaja y de desorganización de las actividades, inefectividad de éstos la mayoría son hombres. Del restante que no trabaja el los facilitadores y el método de enseñanza. Un últi- número de hombres y mujeres es igual (Tabla 2). Tres cuartas mo grupo de motivos tiene que ver con la interacción partes de quienes desertaron trabajaban a tiempo completo, entre el estudiante y las actividades académicas eje- 8,3% a medio tiempo y 16,6% lo hacía ocasionalmente. cutadas por la MS. Tabla N° 2 Distribución porcentual de los cursantes que desertaron del primer PIU-MS de la parroquia Macarao de acuerdo a sus responsabilidades familiar y laboral. SoStéN de fAmIlIA Y tRABAJo homBReS muJeReS totAl SI es sostén de familia 60 % (12) 67 % (8) 33 % (4) 100 % (12) No es sostén de familia 40 % (8) 37 % (3) 63 % (5) 100 % (8) SI trabaja 60 % (12) 58 % (7) 42 % (5) 100 % (12) No trabaja 40% (8) 50 % (4) 50 % (4) 100 % (8) Cifras absolutas entre paréntesis 759 EDUCERE • I n v e s t i g a c i ó n a r b i t r a d a • ISSN: 1316 - 4910 • Año 12, Nº 46 • Julio - Agosto - Septiembre, 2009 • 751 - 769. I n v e s t i g a c i ó n Tabla N° 3 Clasificación de las causas o motivos aducidos para el abandono del curso por los estudiantes que desertaron del primer PIU- MS en la parroquia Macarao, Distrito Capital. CAuSAS del ABANdoNo del CuRSo fReCueNCIA % motivos atinentes a los cursantes otras responsabilidades 1 5 dedicación a los hijos 1 5 falta de tiempo 5 25 Cansancio por el trabajo 1 5 enfermedad 1 5 Subtotal 9 45 motivos atinentes a la misión Sucre desorganización 3 15 Poca ayuda del facilitador 1 5 Videos 1 5 Ineficiencia e incoherencia 2 10 del plan de estudios Subtotal 7 35 motivos atinentes a los bachilleres Inadaptación 1 5 y a la misión Sucre Incomprensión 1 5 de las matemáticas desmotivación 1 5 Inconformidad con el ambiente 1 5 Subtotal 4 20 total 20 100 Tabla N° 4 Opinión de los cursantes que desertaron sobre el dictado de las clases por video, la asignación de otras activida- des y el equipamiento y suficiencia del aula del PIU-MS en la parroquia Macarao SI No NC ¿de acuerdo con las clases casi únicamente por videos? 50 % 25 % 25 % ¿Recibió asignación de otras actividades? 60 % 10 % 30 % ¿están las aulas equipadas adecuadamente? 45 % 30 % 25 % ¿Se corresponde el tamaño del aula con el N° de estudiantes? 55 % 45 % 0 % ¿Cumplió las actividades asignadas por el facilitador? 65 % 10 % (a) 25 % NC: No contestó. (a): Incumplimiento por no asignación de tareas y por falta de tiempo. 760 Luis Fuenmayor Toro, María Marín, Francia Silvera, Jasmín Jaimes: deserción estudiantil en la misión Sucre I n v e s t i g a c i ó n opinión de los bachilleres que desertaron chilleres que abandonaron el curso introductorio consideró sobre la conveniencia de las clases por que los facilitadores tenían una función docente e incluso videos, la asignación de otras actividades y el que ésta era apropiada. La Tabla 5 muestra los resultados. Quienes opinaron positivamente lo hicieron señalando equipamiento y capacidad de las aulas que este funcionario asumía el papel de docente e incluso demostraba buen manejo de los contenidos del curso, bue- La tabla 4 muestra las opiniones de los estudiantes na capacidad didáctica y gran interés en el aprendizaje de encuestados sobre las bondades del uso de televisores y los estudiantes. Quienes opinaron lo contrario lo hicieron cintas de video, como elementos casi exclusivos de la con base en que no manejaba los conocimientos, dejaba a docencia en el PIU-MS cursado. La mitad considera ade- los estudiantes solos y éstos “debían manejar los videos”, cuado el uso de videos en la enseñanza por el ahorro del no existía retroalimentación en las clases, no irradiaba en- tiempo, por el dinamismo de las mismas, el aprendizaje tusiasmo y “no explicaba”. visual, porque existe la posibilidad de repetirlos en el caso de problemas de comprensión, porque explican mejor que Tabla N° 5 el facilitador y se pueden utilizar en su ausencia; parte de Calificación dada por los bachilleres que desertaron este grupo señaló que “son buenos aunque aburren”. del primer PIU-MS en la parroquia Macarao, Distrito Capital, sobre la actuación del facilitador. El 25% opinó que no eran convenientes, porque eran muy complicados en la explicación de los temas, produ- cían aburrimiento, ayudaban a la mediocridad y preferían Calificación Actuación Actuación la enseñanza tradicional. El 25%, por haberse retirado muy otorgada del facilitador del facilitador tempranamente, no respondió por no tener una opinión al en sus funciones como docente respecto. Una mayoría de los cursantes que desertaron usuales recibió la asignación de actividades complementarias y excelente 20 % 0 % cumplió con la realización de las mismas. muy buena 15 % 45 % Buena 10 % 0% Estas actividades tuvieron la forma de exposiciones Regular 10 % 0 % orales (36 %), trabajo escritos (28 %), debates (24 %), mala 20 % 30 % exámenes (24 %) e interrogatorios (4 %). Un grupo mino- No contestó 25 % 25 % ritario informó que no le fue asignado este tipo de activi- dades (Tabla 4). La misma tabla nos muestra las opiniones Recepción de ayuda en sus estudios por los bachille- de los cursantes que desertaron sobre el equipamiento de res que desertaron por parte de otras personas y presencia las aulas (aparatos de televisión, aparatos de video tipo de profesionales en la familia VHS, pupitres y pizarrón) y la correspondencia entre su tamaño y el número de estudiantes. Tabla N° 6 Ayuda académica externa, dedicación a los estudios, Calificación de la actuación del facilitador por existencia de profesionales en la familia, disfrute de los cursantes que desertaron beca y opinión sobre sus mecanismos de asignación de quienes desertaron del PIU-MS. La opinión de los bachilleres encuestados sobre la actuación de su facilitador fue muy variada (Tabla 5), SI No NC aunque predominó una opinión positiva del cumplimien- Ayuda en los estudios 60 % 15 % 25% to de sus actividades por este funcionario. Las opiniones por personas externas positivas se basaron en la colaboración y atención que el Suficiente dedicación 40 % (a) 40% (b) 20 % facilitador prestó a los cursantes y los conocimientos que a los estudios tenía. Quienes la calificaron como mala lo hicieron porque Presencia de profesionales 5 % 70 % 25 % “no sabía lo que hacía”, su inasistencia casi permanente, en la familia su desconocimiento de los contenidos del curso y su inca- Asignación 5 % 95 % 0 % pacidad de dar respuestas. de ayuda económica Satisfacción con la forma 75 % 25 % 0 % Papel docente del facilitador según los de asignación de la beca bachilleres que desertaron NC: No contestó (a) Causas: No trabaja (37,5%), trabaja medio tiempo (12,5%) y no pre- De acuerdo a las respuestas dadas en la calificación cisa (50%). de la actuación del facilitador, una buena parte de los ba- (b) Causas: dedicación al trabajo (75%), dedicación a la familia (12,5%) y tiempo insuficiente (12,5%). 761 EDUCERE • I n v e s t i g a c i ó n a r b i t r a d a • ISSN: 1316 - 4910 • Año 12, Nº 46 • Julio - Agosto - Septiembre, 2009 • 751 - 769. I n v e s t i g a c i ó n En la Tabla 6 se puede observar el porcentaje de los cursantes que desertaron sobre las carreras ofrecidas por estudiantes desertores que recibió ayuda en sus estudios la MS se presentan en la Tabla 7. A pesar de haber de- de parte de otras personas de su entorno: hijos, cónyuge, sertado, una mayoría de los bachilleres del PIU-MS de la familiares y amigos, que estudiaban en la universidad, parroquia Macarao opina que la MS es una opción válida aunque sólo uno de los cursantes tenía profesionales en para el ingreso a la educación superior (Tabla 7), pues las su familia. carreras que ofrece son carreras universitarias que ayudan a la superación personal (15,4%), los estudios se realizan dedicación al estudio de los bachilleres que con mayor facilidad (23,1%), se cumple con la gratui- desertaron dad (38,4%) y son la mejor vía de incluir a los excluidos (15,4%). Quienes opinaron que no es una alternativa váli- Según los datos obtenidos, 8 bachilleres que deser- da argumentaron que formaba profesionales mediocres y taron afirmaron no tener tiempo para estudiar, señalando que preferían otras instituciones; un 25% no respondió. entre los motivos, el trabajo (75%), dedicación a la familia (12,5%) y no disponer de tiempo suficiente (12,5%) (Tabla 6). Cabe destacar que 2 bachilleres desertaron antes que Tabla N° 7 les asignaran actividades. Entre los que pudieron dedicar- Opinión de los cursantes que desertaron sobre la utili- se a sus estudios el 50% no trabaja o lo hace a dedicación dad de los contenidos programáticos del PIU-MS, las parcial y el otro 50% no especificó (Tabla 6). expectativas sobre su desempeño universitario futuro y la validez de la MS como opción de ingreso a la educa- Núcleo familiar de los bachilleres que ción superior. desertaron del primer PIumS Si No NC El 45% de los bachilleres que desertaron pertenecen Utilidad de los contenidos a grupos familiares constituidos por 2 a 4 integrantes, un del PIU-MS 45 % 30 % 25 % 25% tiene grupos familiares de 5 a 7 miembros y sólo un 5% pertenece a grupos familiares con 8 personas. El res- Adecuadas expectativas 50 % 50 % O % tante 25 % no especificó. sobre carreras ofrecidas por la MS Asignación de becas mientras cursaban a los bachilleres que desertaron y opinión de éstos MS como opción válida 65 % 10 % 25 %de ingreso a la educación sobre el mecanismo de otorgamiento de las superior becas Del grupo que desertó sólo uno de los cursantes te- nía asignada la ayuda económica que se ofrece a los estu- DISCUSIÓN diantes del PIU-MS (Tabla 6). De acuerdo con la encuesta aplicada, la mayoría de los bachilleres que desertaron ex- La obligación del Estado de enfrentar las situacio- presó que los mecanismos de otorgamiento de la beca eran nes de iniquidad y exclusión en el sector educativo supe- satisfactorios, pues significaba una importante ayuda para rior, concretamente en el ingreso de aquellos bachilleres, los más necesitados, mientras que quienes opinaron en que no pudieron acceder al sector por causas ajenas a su forma contraria señalaron que las ayudas no eran otorga- vocación, motivación y aptitudes, ha sido asumida por el das en forma adecuada, pues se incumplía los criterios de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, en- asignación y privaban razones viles en su otorgamiento. tre otras medidas, con un programa especial que lleva por nombre “Misión Sucre”. Pertinencia de contenidos del PIu-mS, expectativas en relación con el desempeño Si bien hasta hace casi 50 años, la formación univer- posterior en programas profesionales y sitaria estaba restringida a los sectores económica y so- valoración de la mS como opción de ingreso a cialmente privilegiados de Venezuela, a partir de la década de los sesenta se abrió a los sectores medios y obreros de la educación superior la población, lo que produjo una importante movilidad so- cial en el país, además de constituir un gran logro personal Las opiniones sobre la pertinencia de los contenidos y familiar, para todos aquellos que alcanzaron este nivel de los cursos del PIU-MS, para el desempeño futuro en educativo. Para el año 2001, la educación superior brinda- los programas profesionales, y de las expectativas de los ba un abanico importante de posibilidades de estudios en 762 Luis Fuenmayor Toro, María Marín, Francia Silvera, Jasmín Jaimes: deserción estudiantil en la misión Sucre I n v e s t i g a c i ó n todo el país, con un número de plazas cercano al millón de tes que desertaron, una parte relacionada a las particula- estudiantes (Fuenmayor, 2002b). ridades de cada bachiller, otro grupo relacionado con el entorno del estudiante y otras tantas referentes a la MS A pesar del crecimiento ocurrido, el número de pla- como organismo formador. zas universitarias de nuevo ingreso se fue rezagando en relación con la demanda de nuevos aspirantes, lo que per- En relación con los cursantes, se puede decir que és- mitió que comenzara a generarse un número creciente de tos son todos adultos (Tabla 1), lo cual era de esperarse si bachilleres que, independientemente de sus aptitudes y ca- entendemos que supuestamente se trata de bachilleres que pacidades, no podían competir en igualdad de condiciones no pudieron ingresar en su momento. Además, se trata de y terminaban por no ingresar en la educación superior. Se la primera cohorte de estudiantes de la MS, la cual incor- genera, de esa manera, una situación de exclusión de un poró en principio a todos los bachilleres graduados antes grupo de venezolanos quienes, teniendo las condiciones de 1990. Este resultado concuerda con los obtenidos por señaladas en nuestra Constitución Nacional para cursar Fuenmayor, Marín y Jaimes (2004), quienes encontraron estudios superiores, no logran ingresar en dicho nivel edu- que la población excluida era mayoritariamente adulta y cativo, situación que perjudica principalmente a los aspi- con una edad superior a la de los aspirantes usuales. Se rantes de bajos recursos, provenientes de planteles oficia- trata de venezolanos que no ingresaron en su momento de- les y procedentes de las regiones más atrasadas del país bido a los estudios superiores y que, ante la creación de la (Fuenmayor y Vidal, 2000, 2001; Fuenmayor, 2002a). MS, se entusiasmaron y decidieron tratar de incorporarse. La iniquidad en el ingreso estudiantil a la educación Adultos de la cuarta y quinta década de la vida en su superior constituye una de las causas de esta perversa si- mayoría, algunos con posibilidad de incorporarse como tuación (Fuenmayor y Vidal, 2000, 2001; Morales Gil, profesionales al trabajo productivo y de servicios al país, 2003; Rama, 2004). El rendimiento de los estudiantes, lo que debería ser el principal objetivo de la Misión Sucre. luego de ingresar a las universidades, es el otro elemento En este sentido, somos de la opinión de que las primeras de esta discriminación. Para Rama (2004, p. 10): convocatorias han debido favorecer a aquéllos con menor tiempo de exclusión, pues eran quienes podían obtener un Históricamente, la iniquidad en la educación supe- grado universitario en edad todavía productiva, como para rior sólo era analizada como derivación de las iniquidades hacer uso del mismo y durante un período importante. La externas a las instituciones universitarias. Las universida- convocatoria a los más antiguos no abre esta posibilidad, des públicas, al contrario, se orientaban por su voluntad pues una persona que se gradúe muy tardíamente en su de corregir esas desigualdades a través del acceso a los vida es poco el beneficio social que puede dar, indepen- sectores no beneficiados y con ello promover la equidad dientemente de lo loable del esfuerzo personal efectuado que la sociedad no generaba. Sin embargo, en los últimos y de la gratificación individual, familiar y colectiva que el años, los análisis se han orientado hacia el interior de las hecho pueda generar. instituciones de educación superior, buscando identificar si estas instituciones no terminan produciendo los niveles En lo que respecta al género de la muestra, se evi- de iniquidad de las sociedades en las cuales están insertas dencia que los hombres constituían una discreta mayoría y, en tal sentido, cuáles pueden ser las políticas y moda- (Tabla 2), lo cual podría estar relacionado con la ocupa- lidades para que la educación para todos deje de ser una ción laboral, pues el 63% de los hombres trabajaban, lo consigna y pueda ser una realidad en el sector terciario. que restringe sus posibilidades de estudio. Las mujeres, en cambio, tendrían menores limitaciones en este sentido, La Misión Sucre nació como un instrumento para de hecho sólo el 33% de quienes sostenían su familia eran corregir las consecuencias de las iniquidades en el ingreso mujeres (Tabla 2). Sin embargo, las mujeres tienen otras y prosecución de la educación superior, pues tenía como limitaciones, como son la maternidad y la atención de la intención disminuir la magnitud de la población excluida familia, por lo que es probable que el género no tenga una e incluso eliminarla, lo que resultaría imposible de conse- incidencia determinante en los factores de deserción. Se guir de acuerdo con los resultados de nuestra investiga- sabe, sin embargo, que la mujer permanece más tiempo en ción, en la que se demuestra la existencia de una importan- el sector educativo que los hombres (OPSU, 2004). te deserción dentro del instrumento creado con el objetivo principal de eliminar la exclusión de bachilleres en este Otro dato interesante, para seguir ahondando en el subsistema. En este contexto cabría la pregunta: ¿Qué está conocimiento del problema, es que, entre las razones ex- ocurriendo con un programa, que nació para corregir una presadas por dichos bachilleres como motivo de la deser- situación de iniquidad y no logra que sus estudiantes con- ción, sólo el 5% de la muestra aseveró haber desertado por tinúen exitosamente sus estudios, sino que éstos desertan tener que cuidar de su familia (Tabla 3), aunque un 60% en poco tiempo? En este trabajo se abordaron algunas de afirmó ser sostén de familia (Tabla 2). Dato importante las características y situaciones comunes de los estudian- porque induce a la pregunta sobre si ¿realmente el tener 763 EDUCERE • I n v e s t i g a c i ó n a r b i t r a d a • ISSN: 1316 - 4910 • Año 12, Nº 46 • Julio - Agosto - Septiembre, 2009 • 751 - 769. I n v e s t i g a c i ó n carga familiar es una de las causas principales de la de- abarcar sus familias, pues como se observa en la Tabla 6, serción? Nuestros datos indican que posiblemente lo es, casi la totalidad de los encuestados pertenecían a grupos independientemente de que los afectados no tengan plena familiares donde no existía un solo profesional; es decir, conciencia de ello. ninguno de sus familiares cercanos había ingresado al sis- tema educativo superior; solamente un 5% afirmó tener La tendencia a tener obligaciones más allá de las es- entre su grupo familiar a algún graduado o cursante de tudiantiles indica que a estos bachilleres se les hizo forza- carreras universitarias, lo que implica que todo el entorno do estudiar y tener otras ocupaciones al mismo tiempo, no familiar, en alguna forma, estuvo excluido del nivel supe- queriendo decir con ello que el estudiante trabajador debe rior de la educación y, probablemente, de la educación en dejar los estudios al ser imposible la realización de ambas general. actividades. En este sentido, Gibbons (1998) afirma que el perfil de los estudiantes está cambiando, pues existe un Para Antoni (2003:128), “…a medida que el nivel vasto número de ellos que trabajan, están casados y tienen cultural de los padres aumenta, aumenta el porcentaje de hijos, y sus estudios universitarios los utilizan como una alumnos con buen desempeño, lo cual indicaría una intere- forma de mejorar sus ingresos, mas no se generan muchas sante valoración de variable dependiente (desempeño aca- expectativas con la carrera que estudian pues, por lo gene- démico) y una de las variables independiente (nivel cultu- ral, no encuentran empleos en las mismas. ral de los padres)”. Cuando se observan estos datos, surge una información muy importante para la comprensión de La limitación se presenta en los estudiantes que la deserción, primero, los estudiantes y sus familias viven trabajan a tiempo completo, ya que la inmensa mayoría en hogares de estratificación social media baja, obrera y de los estudiantes con ocupación laboral que desertaron muy pobre; sus familiares cercanos no han logrado obte- trabajaban a esa dedicación. La influencia del trabajo es ner una formación profesional y ellos terminan desertando reforzada si vemos las causas de la deserción invocadas de un programa que busca precisamente incorporarlos a la por los estudiantes encuestados (Tabla 3), entre las cuales educación superior; evidentemente, estos estudiantes re- un 35% tiene relación directa con el desempeño de activi- producen los patrones de pobreza de su entorno social. dades laborales. La situación de los bachilleres se dificulta aún más si entendemos que sus estudios debían realizar- Para los encuestados, su preparación académica los de noche y los fines de semana, principalmente, como previa jugó un papel fundamental en el desenvolvimiento se desprende de los datos aportados por los estudiantes. en sus estudios, pues, el grado de dificultad con que fue Debieron utilizar para el estudio el tiempo que usualmen- visto el curso dependió, según ellos, de sus estudios de te quienes laboran dedican al descanso, la recreación y bachillerato. Los que encontraron el curso fácil (40%) lo la familia. Llama la atención, sin embargo, que incluso atribuyeron a su buena formación, los que lo encontraron quienes no trabajaban no escogieron turnos diferentes, manejables con ciertas dificultades y difícil, lo atribuyeron sino prefirieron estudiar de noche y los fines de semanas, a su deficiente preparación académica. La actitud del faci- quizás ante la posibilidad eventual de encontrar empleo de litador también jugó un papel importante en la considera- un momento a otro. ción del grado de dificultad del PIUMS efectuada por los cursantes. Así, mientras mejor desempeño y dedicación Lo dicho se corrobora con la información aportada desarrolló el facilitador, más fácil y llevadero era el curso, por los encuestados, quienes afirmaron (40%) que no te- caso contrario, los que tuvieron un facilitador despreocu- nían tiempo para dedicarse al estudio y lo atribuyeron al pado y ausente consideraron más difíciles los contenidos trabajo y a la dedicación a la familia preponderantemente. del curso. Es importante destacar que esta opinión se pro- Una condición a primera vista favorable, la pertenencia a duce a pesar de que las funciones del facilitador no esta- grupos familiares pequeños y medianos, cuya demanda de ban relacionadas con el contenido de los cursos. recursos es menor que la de los grupos grandes, parece no influir en la deserción, pues la mayoría de quienes abando- Cabe destacar que a una mayoría de estos estudian- naron pertenecían a estos grupos. tes se les asignaron actividades académicas adicionales a las clases por medio de videos, entre las que destacan las Cuando nos referimos a la condición socioeconó- exposiciones, los trabajos escritos y los debates, constitu- mica de los bachilleres de la MS en el ámbito nacional, yendo las actividades participativas del grupo la mayoría tenemos que el 94% de la población pertenece a los más de las mismas, lo que debe haber contribuido a mejorar bajos estratos de la sociedad, divididos en 38% del nivel considerablemente la imagen y aceptación del curso y a la medio bajo, 51% obrero y un 5% muy pobres (Fuenma- valoración positiva mayoritaria del desempeño del facili- yor, Marín y Jaimes, 2004). Lo anterior dibuja el entorno tador. De hecho, la mayoría buscaba cumplirlas, bien sea de estos bachilleres, por lo que se trata de partir entonces impulsado por sus deseos de aprender, por la necesidad del supuesto de que la exclusión del sistema educativo su- de ser responsable y por el deseo de superación, lo que perior no estaba restringida a la población que desertó sin significa que fueron motivados por las mismas, además 764 Luis Fuenmayor Toro, María Marín, Francia Silvera, Jasmín Jaimes: deserción estudiantil en la misión Sucre I n v e s t i g a c i ó n que permitían la incorporación de la familia o de amigos está reflejado en el capítulo II, el coordinador de aula tiene en apoyo de los cursantes. deberes y responsabilidades inherentes al aula de clases. Si sólo el 5% recuerda su nombre, su presencia debe haber sido La población de bachilleres excluidos censados por muy limitada, lo mismo que el desarrollo de sus funciones, lo la MS es, como hemos señalado, de escasos recursos, por que podría indicarnos una de las causas de la desorganización lo que a la par del ingreso al curso introductorio, se em- evidenciada a lo largo de esta investigación y queja funda- pleó un mecanismo de financiamiento para ayudar a los mental de los encuestados. más vulnerables en comparación con sus compañeros. In- dagando sobre los aspectos institucionales, que pudieran Sin embargo, un resultado un tanto contradictorio haber incidido de alguna manera en la deserción de los con lo dicho anteriormente, fue que un 45% de los estu- bachilleres de la muestra, encontramos que el 95% no fue diantes que desertaron consideraron que el facilitador ac- beneficiado con la ayuda económica (Tabla 6), debido a no tuaba o cumplía adecuadamente con sus funciones, frente llenar el requisito de pertenecer al nivel socioeconómico a un 30% que opinó lo contrario (Tabla 5). Es más, estos muy pobre, estrato V de la clasificación de Graffar-Mén- porcentajes se repiten idénticamente a la hora de afirmar dez Castellanos y Hernández (1982), criterio establecido o negar la actuación como docente del facilitador. Es de- por la Misión Sucre. cir que, aunque no recordaban su nombre, a una discreta mayoría sí le pareció adecuado su desempeño, incluso su Es muy posible que la ausencia de la ayuda econó- papel como docente, lo que concuerda con la cantidad de mica haya incidido en la producción de la deserción de quejas efectuadas sobre la desorganización de las activi- este grupo de bachilleres; sin embargo, la mayoría de ellos dades del curso, que sólo alcanzaron a un 30% de los en- no consideró que la falta de asignación de la ayuda econó- cuestados. mica constituyera un motivo de la deserción, independien- temente que el 75% encuentra que la ayuda económica es En referencia al uso de videos como medios casi ex- satisfactoria para quienes la obtengan, incluso si no tuvie- clusivos de la docencia, es claro que esta situación puede ran tanta necesidad de ella. Un porcentaje minoritario, sin haber influido en la deserción de los bachilleres, pero eso embargo, se quejó por la forma y los criterios con que se no se desprende de las opiniones dadas por éstos, ya que otorgaban las ayudas económicas, lo que podría significar la mitad los consideró adecuados (Tabla 4) y sólo 5% los una inconformidad por no haber sido beneficiarios de la colocó como causa del abandono del curso de iniciación misma. (Tabla 3). Aunque, para el 50% de los estudiantes encues- tados esta metodología puede ser conveniente, por los mo- Pero la exclusión educativa es un problema multi- tivos ya referidos, el 25% opinó que el uso del televisor y factorial y no únicamente de falta de recursos económi- el aparato de video no eran convenientes, porque las clases cos, por lo que es necesario analizar muchos otros facto- vistas bajo esa metodología eran muy difíciles de asimilar, res, para comprender el problema. Así, la MS incorpora la el aprendizaje pierde su carácter recíproco entre el docente figura del facilitador y lo considera un actor fundamental y el estudiante y se pasa a una transmisión de conocimien- en el desarrollo de las actividades educacionales dentro tos unidireccional, sin participación del estudiante. de los PIU-MS, pues es la cara de la institución, caracte- rística importante de destacar. Es por lo tanto totalmente En el caso de la educación de adultos, debe ser to- contrario a esta intención, que la mayor parte de los bachi- mada en cuenta la relación de los contenidos y el contex- lleres (85%) no recordara el nombre de este funcionario, to y debe ser coherente y significativo para éstos. No se supuestamente fundamental en el proceso de aprendizaje. duda sobre la pertinencia de los contenidos del PIU-MS, Esto significa entonces que el facilitador parece no haber no obstante, dichos contenidos deben ser impartidos con jugado apropiadamente su función, lo que ha debido inci- criticidad y sentido contextual; al respecto Freire (1993, dir en el abandono del curso por parte de los bachilleres p. 36) dice: encuestados. Como se puede ver, se trató de actividades en las que las relaciones humanas quedaron relegadas a un Es por eso también por lo que enseñar no pue- extremo, por unos equipos: televisor y aparatos de video, de ser un simple proceso, como ya he dicho que pasaron a ser los protagonistas, y a veces los únicos tantas veces, de transferencia mecánica que actores, en las aulas del PIU-MS. ya he criticado. Al estudio crítico corresponde una enseñanza igualmente crítica que necesa- Se refuerza esta tesis con los resultados obtenidos en riamente requiere una forma crítica de com- relación con los nombres de los coordinadores y de los pro- prender y de realizar la lectura de la palabra fesores de las aulas, los cuales tampoco fueron recordados y la lectura del mundo, lectura del texto y lec- por los estudiantes que desertaron. Se trata de un hecho cu- tura del contexto. rioso, por no decir inaudito, que de alguna manera demuestra la desorganización dentro del primer PIU-MS pues, como 765 EDUCERE • I n v e s t i g a c i ó n a r b i t r a d a • ISSN: 1316 - 4910 • Año 12, Nº 46 • Julio - Agosto - Septiembre, 2009 • 751 - 769. I n v e s t i g a c i ó n Las asignaturas representaron inconvenientes para 65% opinó que era una buena opción para el ingreso a la los estudiantes, ya que en ciertos casos no parecían estar educación superior. relacionadas o ser relevantes para la carrera escogida. En este aspecto, pareciera que los bachilleres que desertaron Las causas de la deserción son múltiples y se distri- creen que el PIU-MS debe cumplir con sus expectativas buyen casi en igual proporción entre aquellas atinentes a profesionales o, de lo contrario, abandonan sus estudios. los cursantes, las de responsabilidad de la MS y las deri- Sin embargo, una mayoría estuvo satisfecha con los con- vadas de la interacción entre la Misión y los cursantes. En tenidos vistos durante el curso, los cuales consideraron otro orden de ideas, la muestra tomada para la realización congruentes con la carrera seleccionada. La selección de de la investigación permitió acercarse a la descripción las carreras siempre ha estado influenciada por el deseo de los bachilleres que desertaron del primer PIU-MS en de prestigio y dinero, bajo esta perspectiva, los aspirantes la parroquia Macarao, Distrito capital, lo que nos da una no están interesados en conocer por el placer de hacerlo y aproximación a la comprensión de la situación de vida de para el momento de instrumentación del primer PIU-MS estas personas y de las dificultades coyunturales y estruc- ese “abanico de carreras ofrecidas” no estaba disponible, y turales que les han impedido y les impiden estudiar, aún algunos desistieron entonces de la idea de formación me- cuando el Estado tenga la intención de proveerles de todo diante la MS. lo necesario, para el éxito de un proceso de reinserción educativa universitaria. Es por ello que afirmamos que Al respecto, ya para 1985, el Maestro Prieto esta investigación tiene relevancia social y educativa. afirmaba: Los jóvenes tienen, generalmente, nociones va- Conclusiones gas sobre las profesiones. Las noticias sobre éstas apenas se refieren a los éxitos logrados Una persona excluida del subsistema de educación por algunos profesionales conocidos y a los re- superior es aquélla que, a pesar de estar motivada y tener sultados económicos obtenidos en el ejercicio de aptitudes, no ha podido ingresar a ninguna institución de ellas, pero de ninguna manera las informaciones educación superior o a debido retirarse o desertar, por lo alcanzan a las condiciones requeridas para el que queda fuera del sistema y no podrá adquirir la forma- ejercicio de tales profesiones. Por ello, cuando ción correspondiente en ninguna de sus disciplinas. Una escogen profesión, van ilusionados por signos de las limitaciones que se presentó fue la contradicción externos de éstas: prestigio, comodidad, rique- entre las aspiraciones de estudio de estos bachilleres con za, o para complacer aspiraciones de los padres, las carreras ofrecidas por la MS. que desean que sus hijos estudien profesiones que añaden consideración social. Esto acontece A pesar de que la MS persigue promover estrategias especialmente con las profesiones liberales. Por de transformación con base en el desarrollo endógeno y ello, medicina, derecho e ingenierías ofrecen el sostenible, que impacten en lo local, lo regional y lo na- mayor cúmulo de sugestiones (Prieto Figueroa, cional, la oferta de programas de formación universitaria 1985, p. 137). debe estar sustentada en una negociación entre las motiva- ciones personales del estudiante, las necesidades del país El resultado de la encuesta revela que la presencia o región y las ofertas que el Estado pueda brindar. en la MS de los bachilleres de la muestra se debió a las facilidades que se daban para la inscripción y porque en Un modelo educativo puede incentivar al estudiante ella se dictaba la carrera elegida. La MS es considerada a elegir un programa de formación, que responda a sus como una opción para el ingreso a la educación superior, intereses personales; a que defina las metas que quiere al- más fácil, gratuita, con horarios flexibles y con cursos cer- canos a los sitios de residencia de los estudiantes, lo que explica la gran expectativa que ha creado en un sector de la población venezolana. Es importante señalar que la opinión general de este grupo estudiantil que desertó, con respecto a la impor- tancia y calidad del PIU-MS, a pesar de todas las críti- cas hechas, fue entre excelente y bueno en la mitad de los cursantes, lo que concuerda con el hecho de que 60% lo consideró necesario para luego estudiar una carrera uni- versitaria, 50% señaló que sus expectativas estaban bien cubiertas en relación a las carreras ofrecidas por la MS y 766 Luis Fuenmayor Toro, María Marín, Francia Silvera, Jasmín Jaimes: deserción estudiantil en la misión Sucre I n v e s t i g a c i ó n canzar y autorregule sus actividades de aprendizaje, para rior a la solución de la situación descubierta. Por lo tanto, asegurar que éste sea significativo. También puede tratar se debe tomar en cuenta no sólo la garantía del ingreso de evitar que el alumno desista de alcanzar sus metas por sino también la calidad y condiciones óptimas para la pro- falta de esfuerzo y persistencia. La actitud institucional secución de estos bachilleres. Así, “luchar por el ingreso vista como la actitud de quienes imparten la enseñanza, no es el problema principal, se trata de garantizar igualdad la carencia de apoyo y servicios estudiantiles, el desorden de condiciones en el proceso de formación” (De Lorza, estructural de la MS de alguna manera influyen en la mo- Gil y Jaimes, 1992, p. 66). tivación por seguir estudiando y, por ende, en la decisión de abandonar. Es claro que la MS se ha convertido en un meca- Los datos obtenidos indican con claridad que el nismo paralelo de asignación de estudiantes a la edu- primer PIU-MS de la parroquia Macarao adolecía de un cación superior e, incluso, al ofrecer carreras prácti- sinnúmero de fallas y limitaciones, que necesariamente camente en forma autónoma, puede transformarse en interferirían, como al parecer ocurrió, con sus loables ob- todo un sistema de educación superior paralela para los jetivos. Este tipo de dificultades deben estar presentes, en pobres, sin relación incluso con el sistema formal, lo igual, mayor o menor grado, en todos los cursos de la MS, que pudiera significar una “educación de segunda para lo que obliga a asumir la corrección de estas deficiencias, una población de segunda”, situación inaceptable e in- con miras a mejorar los resultados. constitucional. Y si no lo fuera, porque su construcción estuviera hecha con la mayor calidad posible, converti- Entre las cosas a revisar está incluso la orientación ría al sistema formal existente en un sistema de segun- pedagógica en relación con la enseñanza a través de vi- da, para quienes no sean lo suficientemente pobres, lo deos, con facilitadores que no son especialistas en los con- cual sería también injusto y perverso con éstos también tenidos a enseñar y sin profesores a quienes acudir en cada venezolanos. actividad. Por ello, es importante resaltar que: Los datos suministrados por la presente investiga- Para que se dé lo primero, el aprendizaje como ción no deben ser extrapolados mecánicamente a cualquier logro de un proceso interactivo constructivo, grupo de estudiantes que haya desertado, ya que en prin- tiene que haber participación y compromiso cipio pertenecen sólo a la muestra estudiada del primer de parte del aprendiz y para ello es fundamen- PIU-MS de la parroquia Macarao, municipio Libertador, tal que los aprendizajes sean pertinentes, ten- Distrito Capital. Sin embargo, los resultados hacen supo- gan que ver con él, con lo que le es inmediato ner la existencia de situaciones, problemas y limitaciones y cotidiano y con sus expectativas y procesos similares o parecidas, en todos los cursos introductorios interiores. Un proceso de dignificación y cre- de la MS, lo que permite la realización de acciones para cimiento que ampliará, consecuentemente, lo precisar la existencia de otras situaciones de índole pare- que el mismo sujeto percibe como su inmedia- cida y proceder a la toma de las medidas correctivas co- tez y cotidianidad (Esté, 1999, p. 181). rrespondientes. Utilizar medios audiovisuales como televisores y * luis fuenmayor toro equipos de video es favorable en el proceso de enseñanza- P rofesor titular, escuela de medicina J. m. Vargas, uCV. Ph. aprendizaje. Si se hace adecuadamente, se agiliza el proceso d., universidad de Cambridge, Inglaterra. y ayuda a que éste se dé de manera significativa; no obstante, Nivel III del Programa de Promoción del Investigador. los medios tecnológicos no pueden, bajo ninguna circuns- tancia, competir con la acción del docente, pues tal como lo ** marí marín afirma Esté (1999), los medios tecnológicos sólo sirven para estudiantes tesistas del pregrado de educación, escuela de transmitir información, mientras que lo humano, los valores educación, uCV. y el contacto son el campo del docente. Es allí donde la in- teracción entre estudiantes y docentes se hace fundamental, *** francia Silvera entre otras cosas porque el estudiante deja de ser un receptor estudiantes tesistas del pregrado de educación, escuela de y pasa a ser un ente activo y reflexivo. educación, uCV. Esta investigación demuestra el gran contrasentido **** Jasmín Jaimes que se presenta dentro de la MS, pues paradójicamente Instructor por concurso, escuela de educación, uCV. presenta mecanismos excluyentes que incitan a la deser- ción. Este hecho amerita un inmediato avocamiento de las máximas autoridades del Ministerio de Educación Supe- 767 EDUCERE • I n v e s t i g a c i ó n a r b i t r a d a • ISSN: 1316 - 4910 • Año 12, Nº 46 • Julio - Agosto - Septiembre, 2009 • 751 - 769. I n v e s t i g a c i ó n B i b l i o g r a f í a Alemán, C. y Garcés, j. (1998). Política social, Madrid: McGraw-Hill. Antoni, e. (2003). Alumnos universitarios: el porqué de sus éxitos y fracasos, Argentina: niño y Dávila. Autès, M. (2000). tres formas de desligadura. en Karsz, Saúl (Coordinador), la exclusión bordeando sus fronteras: defini- ción y matices, pp. 15-53, barcelona: Gedisa editorial. Aylwin, M. (1999). la deserción escolar y sus consecuencias. Chile: UniCeF. barreiro, R. 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